X Asamblea de Izquierda Unida - Llamamiento para el debate

Los documentos que conforman la X Asamblea Federal de IU, contienen todos los elementos necesarios para el debate que ocupará a los militantes, simpatizantes y amigos y amigas  de Izquierda Unida.

Aun así, la complejidad del momento político a nivel mundial, europeo o del país; la importancia de muchas de las propuestas que contienen los documentos Asamblearios y la fluidez y dinamismo de la situación política, contienen, en sí mismo, un peligro en relación a nuestro debate: la posibilidad de que discutamos de todo  y no acertemos a centrar nítidamente las cuestiones fundamentales que nos deben ocupar en este tiempo.

El objeto de éste Llamamiento para el debate de la X Asamblea Federal de I. U. es conseguir orientar, democráticamente, cuales son los ejes fundamentales que deben ocupar la atención del debate en todas y cada una de las Federaciones y Asambleas de Izquierda Unida.

Estamos frente a una responsabilidad, un compromiso y una oportunidad histórica para Izquierda Unida. En nuestra ya larga historia, pocas asambleas de I.U. han sido tan trascendentes en relación a una coyuntura de cambios profundos de la sociedad, la política y los espacios políticos en nuestro país, así como en relación a la envergadura de la crisis y su impacto social y en  la necesidad de una alternativa política,  como la que vamos a celebrar todas las personas de I.U. en diciembre del 2012. Estamos llamados a estar a la altura del reto que los tiempos nos han marcado.

Si hay un momento en que el m.p.s. que decimos ser, precisa de hacerse realidad, ése es el momento de las movilizaciones por un lado (y ahí nuestro trabajo en éste tiempo ha sido muy destacado) y el de nuestros debates asamblearios por lo que de hito democrático tienen. Pues bien, aunque siempre lo afirmamos, el éxito ahora sí, de la X Asamblea Federal va a residir en que sus documentos sean debatidos con todo lo que se ha venido moviendo en este tiempo y se va a mover en el otoño. No separar el enorme esfuerzo de movilización que va a realizar I.U.,  con el debate de los documentos de la X Asamblea. Se trata de una misma tarea política. No se trata de hacer una Asamblea de Izquierda Unida, sino hacer de la Asamblea de IU, un acontecimiento político en la izquierda. Por eso, las Federaciones y Asambleas deben programar nuestro debate de manera  precisa, como un debate abierto a la sociedad y dirigido a los trabajadores, sindicalistas, estudiantes, colectivos políticos y sociales  intelectuales, creadores de opinión, aliados electorales, profesionales de los medios de comunicación, etc.. Y hacerlo con ambición y con propuestas imaginativas. En gran medida, hacer que la Asamblea de IU sea una Asamblea de y para  los problemas de la izquierda y de la mayoría social.

Es en este contexto, que  el CPF de I.U. entiende que  la X Asamblea de Izquierda Unida tiene 4 retos y 4 objetivos fundamentales (no por ambiciosos menos necesarios) en los que debemos centrar nuestro debate:

1. Se trata de levantar una propuesta de alternativa económica ante el país. Ante la situación de depresión económica, ante los rescates, los más de 5 millones de parados, la pobreza, la exclusión social etc.; en ésta confrontación con el capitalismo más salvaje que ha conocido nuestra historia reciente, es donde se hace evidente la contradicción entre capital y trabajo como el elemento central del debate. Por eso el pueblo precisa de esperanza y es consciente ya de que las políticas neoliberales del bipartidismo, no sólo han sido las responsables de traernos hasta aquí, sino que nos arrastran al abismo. Hay que cambiar radicalmente y hay demanda de ese cambio. Es el momento de una alternativa,  en un horizonte del socialismo del siglo XXI,  que tenga a las personas en el centro de las políticas económicas. Por eso el debate asambleario tiene, por vez primera en las Asambleas federales de IU, un documento específico con ése carácter congresual: La alternativa económica de I.U. frente a la crisis.

2. Se trata de organizar la rebelión democrática del pueblo, frente al golpe de estado silencioso que liquida derechos y libertades conquistadas en siglos. Un nuevo proyecto de sociedad y de Estado.

Organizar la rebelión democrática sostenida y concurrente  a la que aludíamos en el Llamamiento de I.U. dado a conocer en julio frente al Palacio de la Moncloa y en el hemos de hacer confluir  a todos los sectores, colectivos y personas que está sometidos o padecen la dictadura del FMI, BCE y Comisión, del que el gobierno Rajoy no es más que un dócil instrumento. Hacer confluir la lucha de los Sindicatos con la que desarrollan plataformas, colectivos,15M, juventud, mundo de la cultura y representantes del pueblo,  en una síntesis superior de objetivos, plataformas y luchas. Esta es una tarea fundamental de Izquierda Unida, en lo organizativo, en el próximo período. Y hacerlo no para hacer frente a los recortes sin más, sino para apuntar las bases de un proyecto de sociedad y de Estado.

3. Se trata de construir una alternativa política al neoliberalismo bipartidista .Hacer de Izquierda Unida y sus alianzas una alternativa  real de poder.

Pero Izquierda Unida sabe que el terreno de la alternativa política se sustancia en la política. Las movilizaciones son trascendentales para confrontar las bases mismas del neoliberalismo. La conciencia de clase y la dignidad de las personas en las luchas. La juventud recupera lo mejor de su sana rebeldía…Pero sabemos que no es suficiente para que en el imaginario colectivo prenda la confianza en una alternativa política que dispute el poder. Por eso Izquierda Unida en su X Asamblea debe llamar a construir un amplio Bloque Social Alternativo a lo existente y  dotarle sin demora de una expresión política. Izquierda Unida es quien está en mejores condiciones de iniciar la tarea, ya desde diciembre del 2012.

4. Se trata de transformar profundamente la Izquierda Unida  que conocemos, su organización, para transformarla en una potente fuerza política para la izquierda y la mayoría social.


Nada de los anteriores objetivos podremos llevar adelante con la Izquierda Unida realmente existente. Se trata de debatir en profundidad la realidad de nuestra organización sus debilidades –también sus potencialidades- y las tareas y transformaciones necesarias, para hacer de IU un m.p.s. de masas capaz de disputar la hegemonía social al capitalismo del siglo XXI. Cerrando una etapa en la que hemos devenido mayormente un Partido político al uso, lejos no ya de los acuerdos de nuestras Asambleas, sino fundamentalmente alejado de la necesidades de la política en este momento. Se trata de responder, en todos los ámbitos de lo organizativo, al tremendo reto que las calles lanzaron  el 15 de mayo del 2011, cuestionando el actual sistema  y a las demandas de las movilizaciones más fuertes organizadas en España por los sindicatos y sus sucesivas huelgas generales.

Tampoco lograremos ser esa organización de masas que pretendemos, si no hacemos  de la  unidad de acción y programática una cuestión fundamental del nuevo  período de Izquierda Unida.

Como decíamos, los documentos de la X Asamblea
plantean y abren otros debates, ciertamente. Algunos de ellos de gran enjundia que deben ser objeto de nuestra atención, como debe serlo, a su vez,  el mejorar en todo  el rigor y la calidad de nuestros documentos. Pero para ambas cuestiones disponemos de tiempo en I.U. Disponemos de menos, en cambio, para  atinar  plenamente en nuestro debate.

Si Izquierda Unida acierta en su Asamblea en dar respuesta a la tres crisis que hoy son una realidad lacerante en  la sociedad, a saber: la crisis económica, utilizada por el capital para  retrotraer al país décadas atrás y cegar el futuro de las nuevas generaciones ; la crisis del bipartidismo como expresión profunda de un agotamiento no sólo del modelo neoliberal sino , también , del impulso regeneracionista de la transición política  y , finalmente , la crisis de la política y de las organizaciones políticas como instrumentos útiles para cambiar las condiciones de vida de los ciudadanos y ciudadanas, habrá dado un paso de gigante como fuerza política y , lo que es más importante, situará en el imaginario colectivo la realidad de una alternativa.

Y es por todo ello que el CPF llama a las Federaciones de I.U. y  a todas sus Asambleas al debate profundo, democrático, respetuoso, constructivo y abierto, que permita los objetivos que hoy nos marcamos.

Por eso, finalmente,  la X Asamblea de Izquierda Unida debe ser la Asamblea de la unidad en la política, desde el inicio del  debate hasta su culminación en diciembre y  no sólo desde el respeto a la pluralidad sino haciendo de la pluralidad y la cohesión en torno a objetivos y al  programa,  la matriz del proyecto unitario.

No otra cosa esperan de nosotros y de nosotras los hombres y mujeres que padecen la crisis, pero que  la combaten a diario y nunca  dejaron de creer en la alternativa.