X Asamblea de Izquierda Unida - Documento Político a debate

Hay momentos en la historia que son cruciales porque suponen un riesgo para las conquistas sociales, las condiciones de vida de las personas trabajadoras, la libertad y la propia democracia. En ese tipo de coyunturas, se trata de decidir si se asume retroceder, hacer girar hacia atrás las manillas de la historia para desandarla en relación a niveles de progreso, libertad y democracia o, por el contrario, afianzar y desarrollar el progreso, las libertades y la democracia misma.

Ése es el tiempo que nos ha tocado vivir y a las personas organizadas en fuerzas políticas de la izquierda transformadora, se nos exige una responsabilidad extraordinaria porque voluntariamente hemos adquirido un compromiso colectivo para contribuir a hacer a los hombres y mujeres, cada vez más libres y más iguales en una sociedad que ponga todos sus recursos disponibles al servicio del bienestar y la felicidad de los seres humanos.

Los documentos de la X Asamblea federal de IU pretenden concretar ese compromiso una vez consumado un golpe de estado silencioso, impuesto por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea, que deja sin efecto la Constitución del 78, nuestra soberanía nacional, impone un contraproceso constituyente y pretende hacernos retroceder a valores de los años 50 recortando derechos, libertades y la propia democracia.

La X Asamblea de Izquierda Unida se celebra, decíamos, y sin margen a la exageración, en un momento histórico para nuestro país y para la andadura de nuestra organización. Y también en un contexto de crisis de modelo del capitalismo internacional con especial repercusión en Europa, y con manifestaciones claras en la crisis energética, medioambiental o alimentaria. Un momento también, en que los pueblos parecen despertar de la influencia de la larga noche neoliberal. Un momento de honda preocupación social y de cuestionamientos políticos profundos que deben tornarse en esperanza.

El regreso de la movilización social para confrontar con las políticas neoliberales desde la huelga general de septiembre del 2010, es también un dato político decisivo que no ha hecho sino aparecer como más evidente a lo largo del 2012 y en particular con las hondas movilizaciones que han recorrido el país en éste otoño. Las movilizaciones, en particular desde el 15M de 2011, han dado un salto cualitativo, para situar la cuestión democrática en un primerísimo plano. Se trata de la vuelta de la política.

Debemos afrontar los trabajos de la X Asamblea con ambición. No queremos una Asamblea más de Izquierda Unida, y menos una Asamblea centrada en  I. U. Queremos una Asamblea útil para una mayoría social.

Nuestra Asamblea, debe hacer un análisis pormenorizado de lo acontecido en el país en particular la envergadura de la crisis económica, social y política,  de la situación en Europa en la que estamos inmersos y  del camino emprendido por la misma en los últimos años y, finalmente, reflexionar y hacer balance de los objetivos que nos proponíamos como fuerza política hace ahora 48 meses, el camino recorrido y el balance final  que hacemos.

Pero singularmente, la X Asamblea Federal de IU se presenta como una oportunidad para dar respuesta al reto de la Izquierda en estos momentos clave de la lucha de clases, en la que el capitalismo especulativo del siglo XXI, a través de sus brazos: el armado, con la OTAN al frente; el político con los partidos de la derecha autoritaria y el social, desde los movimientos de la anti-política, trata de consolidar su dominio ideológico imponiendo un nuevo modelo de relaciones sociales y laborales sustentado en un nuevo sistema institucional, que dé soporte constitucional a una nueva correlación de fuerzas que creen ganada.

En definitiva tenemos un único objetivo: centrarnos en la coyuntura extraordinaria que vivimos (el golpe de estado silencioso) y acordar una acción común: la resistencia, organizar la rebelión democrática y la alternativa al neoliberalismo y a las fuerzas políticas y sociales que les apoyan y, finalmente, hacer de IU una organización de masas para un proyecto de mayoría social.

Y todo ello pensamos hacerlo acentuando nuestro proceso de Convergencia Social y Política y con la Refundación de I. U. como instrumento. Conocedores de que levantar un proyecto alternativo para los pueblos de España requiere de la suma y de la  convergencia, en un espacio donde Izquierda Unida no se encuentra sola pero, donde, sin duda, tiene una gran responsabilidad.

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