El eurodiputado de IU Willy Meyer participa hoy y mañana en la delegación del Parlamento Europeo desplazada a Madrid para resolver los problemas y estudiar la ley de costas española

Los integrantes de la delegación de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo sobre la Ley de Costas española se reúnen por primera vez a partir de hoy en la sede de la Unión Europea en Madrid. La delegación, compuesta por eurodiputados de varios grupos políticos, ha sido creada por la Comisión de Peticiones para dar seguimiento a las 76 peticiones presentadas por parte de ciudadanos europeos de diversa nacionalidad perjudicados por la modificación de la mencionada ley.
 
El Parlamento Europeo crea estas delegaciones para casos que acarrean un excepcional número de quejas ante dicha institución. Como ejemplos anteriores de este tipo de delegaciones están los casos de la gestión de residuos en Italia o el estado de las rías de Galicia. Este último contó también con la intervención del eurodiputado de Izquierda Unida, Willy Meyer, quien participó acompañando a la delegación parlamentaria de la UE.
La agenda de trabajo para hoy y mañana en Madrid incluye que los eurodiputados se entrevisten esta tarde con los peticionarios y mañana con representantes de las instituciones españolas involucradas.

El caso de la Ley de Costas ha supuesto un importante foco de atención para el Parlamento Europeo al perjudicar, por un lado, los intereses de numerosos ciudadanos al afectar directamente a sus propiedades mientras, al mismo tiempo, se dilapida el futuro de un Dominio Público Marítimo que ha sido castigado durante años por la especulación inmobiliaria.

La mala gestión que tradicionalmente ha tenido un excepcional recurso natural como son las costas españolas se busca ahora que sea ratificada con esta modificación legislativa. “La costa española se ha hormigonado en estos años y se ha producido una degradación completa. Ahora se pretende hormigonar lo poco que queda libre”, sostiene Meyer para evaluar el impacto ambiental que acarrean estos cambios legales.

Sin embargo, pese a haber un impacto ambiental desigual, existen numerosos casos para los que la ley no ha contemplado ninguna excepción posible. Willy Meyer considera que “son múltiples los casos de viviendas habituales de personas vinculadas al mar, poblados pesqueros tradicionales e integrados en el ecosistema que, bajo ningún punto de vista, puede considerarse que provocan el mismo impacto ambiental que monstruosos complejos hoteleros como Marina d'Or en Castellón”, como ejemplos en los que se debería flexibilizar la norma.

Destaca que “esta modificación legislativa planteada por el PP sólo pretende mantener la actividad especulativa del sector del ladrillo sobre la costa española a costa de hipotecar su valor ambiental y los bienes públicos que tiene dicho patrimonio nacional. En un contexto donde el Panel Internacional sobre el Cambio Climático estima que los gobiernos deben comenzar a realizar políticas de adaptación ante la inminente subida del nivel del mar, esta reforma desoye dichas advertencias para mantener la actividad especulativa sobre las costas”.


(Foto de la galería flickr de Asociación Cultura Aifa)