Llamazares denuncia la "colaboración" del Gobierno español en el indulto y traslado desde Marruecos del violador de 11 niños, pero el PP impide que Margallo lo explique en el Congreso

Intervención del diputado de IU y portavoz de Justicia durante la reunión de la Diputación Permanente



Señorías, entre las explicaciones insatisfactorias del presidente del Gobierno en relación con el ‘caso Bárcenas’, al caso de financiación del Partido Popular, y más tarde lo que podemos denominar la ‘agitación patriótica’ en torno a Gibraltar de este verano se ha producido un acontecimiento escandaloso del cual no ha conocido todavía ni un solo dato el Congreso de los Diputados, y que nosotros creemos que debería motivar la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores. Nos preocupa aún más cuando el ministro de Asuntos Exteriores ha pedido la comparecencia a petición propia en relación con la agitación de banderas y la agitación patriótica de Gibraltar, y no ha tenido la sensibilidad de pedir la comparecencia él o el ministro de Justicia en relación con el indulto, y lo digo claramente, al indulto a un violador de 11 niños en Marruecos. Hemos formado parte de ese indulto que ha provocado el escándalo de la sociedad marroquí, creo que también de la sociedad española, pero que no ha sido conocido por parte de este Parlamento. Creemos que exige explicaciones un hecho como éste.
 
Recientemente se pedía en el reino vecino en Marruecos y, además, se pedía haciendo apelación a sus insuficiencias democráticas, en primer lugar, acotar el derecho de gracia. ¿Les suena algo, señorías, acotar el indulto, razonar el indulto? Eso se pedía en el reino de Marruecos. Se pedía reducir el ejercicio arbitrario del poder real, señorías, en Marruecos. Se pedía también que un indulto no pudiera ser a todas luces injusto e inmoral, como ocurrió en este caso de Daniel Galván, del pederasta condenado a 30 años ya que tan sólo habría cumplido dos años, y en este momento puede estar en trance de salir en libertad en nuestro propio país.
 
Por otra parte, se acusaba también al procedimiento articulado entre el Gobierno español y el Gobierno marroquí de ser doloso, señorías. Eso se decía estos días durante este mes en que el debate ha sido sustituido por el debate de las banderas en Gibraltar sobre un caso que en nuestra opinión es un caso escandaloso. Es un caso escandaloso en el que es cierto que hay una iniciativa del poder real marroquí, pero en el que también podemos decir que hay una ‘colaboración’ por parte del Gobierno español.
 
En el caso del Gobierno español me quiero centrar para proponer la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, o díganme ustedes si del ministro de Asuntos Exteriores o del ministro de Justicia, porque al final no acabamos de saber quién ha estado metido en este embrollo. Porque inicialmente, cuando se conoció el hecho de un indulto a una persona ‘inindultable’, a todas luces ‘inindultable’, lo que el Gobierno español dijo -y cito- es que no existía ninguna lista por parte del Gobierno español.
 
Primer paso del Gobierno español, que luego se desmiente a sí mismo diciendo que no había una lista propiamente dicha, sino que había una iniciativa genérica, es decir, sin nombres, para al final reconocer que había dos listas, una lista de indultos y otra lista de traslados, y que fue la torpeza marroquí la que provocó la mezcla de las dos listas en una sola de cuarenta y ocho indultos.
 
Señorías, al menos por las contradicciones del Gobierno español, del Ministerio de Asuntos Exteriores y del Ministerio de Justicia, debería producirse esa comparecencia para saber si finalmente nos quedamos con que no había lista, si finalmente había una lista genérica o si, como se dijo en último lugar, había dos listas que terminaron mezcladas y finalmente fue una sola lista de indultos.
 
Incluso en ese caso, señorías, ¿en qué cabeza cabe que pueda ser objeto de indulto o traslado un pederasta que ha sido condenado por 11 violaciones en Marruecos, que está condenado a 30 años de reclusión y que sólo ha cumplido dos años? No cumple con ninguno de los criterios de traslado, señorías, con ninguno de los criterios de traslado que normalmente el Ministerio de Justicia utiliza para gestionar el traslado de presos españoles en el extranjero.
 
Por tanto, señorías, esto exige una explicación. Es un escándalo que exige una explicación. Exige, en primer lugar, saber quién elaboró la lista, una lista que parece ser que eran dos y que finalmente terminó únicamente en una lista de indultos. ¿El cónsul, como apuntan algunos desde el Ministerio de Justicia para escurrir el bulto? ¿Tuvo algo que ver el Ministerio de Justicia, que es el que tiene la responsabilidad en los traslados, y hay un responsable político de la responsabilidad de los traslados? ¿Tuvo que ver el Ministerio de Justicia o tuvo que ver el Ministerio de Asuntos Exteriores? ¿Quién, señorías? ¿Y cómo se elaboró la lista? ¿Una lista inicial por parte del Gobierno español y una lista final por parte de la corona marroquí? ¿Cómo se elaboró esa lista? ¿Y cómo fue posible que en esa lista apareciera una persona que no es trasladable y que no es indultable? No es ni lo uno ni lo otro, ni trasladable ni indultable.
 
Pero, señorías, lo más escandaloso de esto es que no compareciera el ministro de Asuntos Exteriores, no diera cuenta a la Cámara, y que en unos días esa persona esté en libertad. Eso sería ya un escándalo mayúsculo y puede ser, señorías, porque un indulto rectificado por el Gobierno o por la corona marroquí puede no tener efecto en nuestro país, y la acusación que hay por parte de unos ciudadanos sobre otro caso de pederastia puede no salir adelante y por tanto puede ser objeto de libertad.
 
Señorías, por todas estas razones es imprescindible la comparecencia del ministro de Exteriores para aclarar este escándalo mayúsculo, que no solamente es un escándalo marroquí. Es verdad que la sensibilidad ha sido muy importante entre la ciudadanía marroquí en relación a la utilización de los niños por parte de pederastas, porque hay una gran sensibilidad en esa sociedad, pero en esta sociedad también hay sensibilidad respecto a esa materia. De hecho las medidas dentro del Código Penal que se han adoptado en los últimos tiempos van a endurecer precisamente esta sanción penal. Por tanto también en este país hay que explicar cómo una persona condenada por hechos gravísimos puede acabar indultada y en la calle. Eso exige una explicación por parte del Gobierno español.


(En la foto, Gaspar Llamazares)