PP y PNV votan en contra mientras el PSOE se abstiene frente a la iniciativa de IU para crear una comisión de investigación que depure responsabilidades en la tragedia de Santiago

‘Populares’, socialistas y nacionalistas vascos suman sus votos para rechazar un segundo punto de la moción defendida por Ascensión de la Heras que pedía aplicar una moratoria a la construcción de más vías de alta velocidad hasta que concluya la autoría en marcha sobre la seguridad de este sistema de transporte ferroviario



Los votos del Partido Popular y del PNV, junto a la abstención del PSOE y CiU, han servido para rechazar hoy en el Pleno del Congreso la iniciativa presentada por el Grupo Parlamentario de IU, ICV-EUiA, CHA, que defendió ayer miércoles la diputada Ascensión de la Heras, para crear una comisión de investigación en la que depurar las responsabilidades políticas por el trágico accidente ferroviario de Santiago de Compostela, que el pasado 24 de julio costó la vida a 81 personas y dejó más de un centenar de heridos.

La moción que defendió De las Heras incluía también como segundo punto aplicar una moratoria a la construcción de más vías de alta velocidad hasta que concluya la auditoría que está en marcha sobre la seguridad de este sistema de transporte. Contra esta propuesta sumaron sus votos PP, PSOE y PNV, mientras que CiU mantuvo su abstención.


Intervención completa de la diputada Ascensión de las Heras

"Señorías, en la interpelación que mi grupo parlamentario presentó la pasada semana sobre la seguridad en el transporte ferroviario la señora ministra tuvo la oportunidad de informarnos sobre las actuaciones de su ministerio para mejorarla, así como sobre el desarrollo y nivel de cumplimiento de las 20 medidas presentadas a raíz del trágico siniestro ocurrido en Santiago de Compostela el pasado 24 de julio. Muchas de esas medidas dependen de la armonización de la normativa con la Unión Europea y fueron trasladadas en la reunión de ministros de Transporte de Luxemburgo, que se celebró inmediatamente después. Tendrán, por tanto, que cumplir con el proceso de estudio y aprobación, que sin duda llevará algún tiempo, esperando mi grupo ver el resultado cuanto antes.
 
La señora ministra también puso de relieve la importancia que tenía para ella la subcomisión de estudios y análisis del sistema ferroviario español y pidió nuestra colaboración. Pues bien, aprovechamos para afirmar que mi grupo pondrá todo el empeño y la colaboración necesaria para que se lleve a cabo esa subcomisión. La prueba más clara es que apenas unos días después del accidente de Santiago fuimos los primeros en solicitar la subcomisión de estudio en el seno de la Comisión de Fomento para analizar la situación de la seguridad en toda la red ferroviaria de nuestro país y subsanar los errores que se pudieran detectar, y así prevenir que un accidente como ese no se vuelva a repetir.
 
Pero esto no es suficiente, señorías, y por eso presentamos esta moción en la que solicitamos, además, la creación de una comisión de investigación que, por otra parte, ya fue solicitada y rechazada en otras dos ocasiones por el Bloque Nacionalista Galego y por mi grupo, porque precisamente nos sumamos a las declaraciones hechas por la ministra en otras ocasiones, cuando dijo que pondría todo su empeño en que se esclarezca toda la verdad, y porque nuestra intención no es otra que la de contribuir a que así sea. Hay que añadir que la investigación judicial llevará mucho tiempo hasta esclarecer qué es lo que sucedió el 24 de julio en la curva de Angrois y cuál fue la concatenación de errores que causó la tragedia, así como las posibles responsabilidades penales de los principales responsables directivos.
 
El juez ya ha llevado a cabo las imputaciones de varios altos cargos de ADIF, entre los que se encuentra el presidente de la entidad, porque, como dicta literalmente en su auto, ‘en definitiva ha habido cuando menos una grave falta de diligencia por aquellos responsables, tanto en la actuación preventiva como en la correctiva, que les eran legalmente exigibles y que a la postre ha contribuido al fatal desenlace del pasado día 24 de julio, pues han permitido un tramo muy delicado para la circulación de una línea de alta velocidad y en consecuencia para la vida e integridad de los usuarios’.
 
Estas declaraciones nos obligan a esclarecer también desde el Parlamento cuáles son las responsabilidades políticas que se han de depurar. Es una cuestión de pura higiene democrática, señorías. Por tanto, no se trata de sustituir ni de interceder en la vía judicial; más bien se trata de responder a las demandas de las víctimas y de sus familiares y a las del conjunto de la sociedad, que no entienden por qué ante un siniestro de esta dimensión y frente a presuntas responsabilidades políticas no se toman las medidas necesarias para que estas se asuman.
 
Pedimos a su vez en nuestra moción que se lleve a cabo una moratoria en la construcción de más kilómetros de AVE, al menos hasta que la auditoría que está llevando a cabo el Ministerio de Fomento y la Subcomisión de estudios del sistema ferroviario español en la Comisión de Fomento concluya. Entendemos que en el modelo ferroviario implantado en las últimas décadas en nuestro país, el AVE ha primado frente a la red convencional, las cercanías y las mercancías, con su consecuente deterioro y grave abandono. Y no sólo porque la falta de estrategia y planificación han podido incidir también en la tragedia de Santiago, sino porque en un momento en el que se están recortando derechos sociales básicos y prioritarios no parece lógico seguir apostando por la construcción de más y más kilómetros de alta velocidad.
 
Diré sobre el AVE lo que el economista y especialista en infraestructuras, Germà Bel, dice: ‘el AVE ha sido el prototipo de los años maravillosos de España. Es una inversión política sin ningún sentido desde el punto de vista económico’. La alta velocidad sólo tiene sentido en ciudades muy pobladas. Quizá el dato que mejor ilustra que el AVE pueda acabar siendo una inversión ruinosa es el número de pasajeros por kilómetro de línea. Los últimos datos oficiales de la Organización Mundial de las Compañías de Ferrocarril ilustran la diferencia entre los modelos de España y Francia. Mientras la ratio española es de 2,8 pasajeros por kilómetro, en Francia llega a 41,5 pasajeros por kilómetro. En el Estado de California se ha desestimado la construcción de una línea de alta velocidad entre San Francisco y Los Ángeles, que son dos ciudades separadas por 600 kilómetros y tienen más de 19 millones de habitantes, que es tres veces la población que tienen Madrid y Barcelona juntas.
 
Creemos que es necesaria una moratoria para la alta velocidad y un análisis de las necesidades del transporte ferroviario para potenciar e impulsar su eficacia medioambiental y su eficiencia a la hora de cubrir el derecho a la movilidad de las personas y el acceso a los bienes y servicios. Hay que priorizar a las personas frente a los intereses de las grandes constructoras, que son los que siguen primando a la hora de construir más y más infraestructuras sin ningún tipo de rentabilidad social. Esa es nuestra apuesta, que pedimos hoy que apoyen votando a favor nuestra moción. Gracias."
 

(En la foto, Ascensión de las Heras durante su intervención)