Meyer responde que la alternativa a una posible ‘gran coalición’ de gobierno de PP y PSOE es la que conformaría IU “con los parados, los jóvenes o las mujeres amenazadas por la reforma del aborto

El cabeza de lista a las Elecciones Europeas indica en un coloquio en el Siglo XXI que no se cuente con Izquierda Unida para “apuntalar” el actual sistema con reformas parciales de la Constitución y apuesta por un “proceso constituyente”

El cabeza de lista de Izquierda Unida al Parlamento Europeo, Willy Meyer, tiene muy claro cómo responder a las reiteradas declaraciones, informaciones, señales o rumores sobre la posibilidad de que en el futuro pueda concretarse lo que se ha dado en llamar ‘gran coalición’ de gobierno “a la que estarían dispuestos” PP y PSOE. Ésta no es otra que una verdadera “gran coalición” formada por la candidatura que representa IU “con los seis millones de parados que hay en España, las mujeres que sufren un retroceso en sus derechos con la reforma de la Ley del Aborto, los jóvenes que se ven obligados a emigrar o con aquellos que defienden los servicios públicos”.

Meyer aprovechó hoy la invitación del Club Siglo XXI para intervenir en un almuerzo-coloquio para explicar la alternativa al bipartidismo que plantea Izquierda Unida. En este marco, celebró que la candidatura que encabeza haya podido “condicionar” en buena medida la vigente campaña electoral “diciendo la verdad” y detallando quiénes son los “responsables políticos” de la larga crisis económica que se padece.

Valoró que ‘populares y socialistas’ están “preparando las condiciones” para que se pueda concretar en nuestro país ese Gobierno de coalición compartido por ambos, en la línea que señaló en una reciente entrevista el ex presidente del Gobierno Felipe González y cómo ha aparecido también en distintas informaciones periodísticas. Meyer recordó que González es un ex dirigente socialista “con gran historia a sus espaldas” y que detrás de él tiene “a su equipo económico, una parte de los consejos de administración del Ibex 35 y a la Corona”.

Tiró también de hemeroteca al afirmar que la candidata del PSOE en estas elecciones, Elena Valenciano, había señalado no hace mucho que los tres iconos de su juventud fueron Jesucristo, el Che Guevara y Felipe González. “Jesucristo y el Che no pueden hablar, pero González sí y ha propuesto un Gobierno de coalición”, enumeró.

Abundó en esta cuestión y reconoció que no otorga mucho valor a las manifestaciones realizadas de forma apresurada ayer por el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, para descartar esta posibilidad mientras él siga siendo líder de los socialistas. “Rubalcaba dijo que no habría coalición mientras él sea secretario general, no sé si seguirá siendo secretario general después de las próximas elecciones”, comentó con respeto e ironía.

Llegado a este punto, reiteró que desde IU se trabaja “para otra ‘gran coalición’ con los seis millones de parados, contra el patriarcado, con los jóvenes que tienen que salir del país y con todo lo público”.

Apuntó que para superar la crisis económica y la crisis política provocada por el bipartidismo se necesita que la ciudadanía “tome consciencia de que tiene que asumir la responsabilidad y el protagonismo de un nuevo proceso constituyente”.

Preguntado sobre qué haría Izquierda Unida si se aborda a corto plazo una reforma constitucional, Willy Meyer apeló primero a la historia reciente y recordó que IU formó parte del consenso de 1978 que sacó adelante la Carta Magna. No obstante, apuntó también cómo PP y PSOE hicieron una “reforma exprés” en agosto de 2011 del artículo 135 con la única función de garantizar el pago de la deuda por encima del respeto a los servicios sociales. Frente a esta situación, dijo, “nosotros apostamos por un proceso constituyente” frente a los que quieren “apuntalar lo que hay. Que no cuenten con nosotros para eso”.

Detalló que IU respalda un proyecto económico solidario, con la prioridad de la creación de empleo, el mantenimiento de “servicios públicos potentes”, con salarios y pensiones dignos.

Meyer insistió también en que el Estado debe recuperar la propiedad de empresas privatizadas pertenecientes a sectores estratégicos. “Tengo una mala noticia señor Zaplana –afirmó con ironía dirigiéndose al ex ministro y dirigente del PP, Eduardo Zaplana, que hacía de anfitrión en el acto como presidente del Club Siglo XXI-, si nosotros gobernáramos en España Telefónica volvería a ser pública”, en alusión al alto cargo que éste ocupa ahora en la multinacional.