IU traslada sus condolencias a la familia del cabo muerto en Líbano y pide la comparecencia de Morenés en el Congreso para explicar lo ocurrido

El diputado Álvaro Sanz y el eurodiputado Javier Couso valoran como “imprescindible y obligado” la solicitud del Gobierno a Naciones Unidas para que investigue lo sucedido, pero ven “incomprensible que en este contexto y apenas unas horas después de esta acción, el propio Morenés califique ya de ‘accidente’ el resultado del ataque israelí”

Izquierda Unida, a través de su portavoz parlamentario de Defensa en el Congreso, Álvaro Sanz Remón, y de su eurodiputado Javier Couso traslada su “solidaridad y sentidas condolencias” a la familia y compañero/as del cabo Francisco Javier Soria Toledo, muerto hoy en el sur del Líbano a consecuencia del ataque del Ejército israelí contra posiciones de Hezbolá.

Al mismo tiempo, Sanz Remón señala que registrará en la Cámara Baja la petición de comparecencia del ministro de Defensa, Pedro Morenés, para que “dé cumplidas explicaciones no sólo de las circunstancias exactas en las que se ha producido la muerte del militar español, sino también de las medidas que el Gobierno va a llevar a cabo en el marco de Naciones Unida para exigir las responsabilidades a que hubiera lugar y evitar que la impunidad y la desproporción sigan caracterizando la acción militar israelí, con más motivo cuando los afectados son tropas de interposición en una operación bajo mandato de la ONU”.

Álvaro Sanz y Javier Couso coinciden en valorar como “imprescindible y obligado” el anuncio hecho por el ministro de la solicitud hecha a Naciones Unidas para que realice una investigación de lo sucedido, así como la posibilidad de que sea el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU (DPKO) quien se encargue de estas investigaciones. Sin embargo, “es incomprensible que en este contexto y apenas unas horas después de esta acción militar, el propio Morenés califique ya públicamente de ‘accidente’ el resultado del ataque israelí, por dirigirse contra las milicias de Hezbolá en respuesta a un ataque previo. Si está pendiente una investigación exhaustiva de lo sucedido, sobran los calificativos previos y las conclusiones aceleradas”.

Más concretamente, Couso señala que “es incomprensible el uso de fuego de mortero o artillería contra una fuerza irregular como la de Hezbolá cuando existen elementos de interposición con mandato de Naciones Unidas con unas posiciones muy reconocidas. Según el Derecho Internacional, la proporcionalidad y discrecionalidad son elementos que marcan la diferencia entre una acción de combate y un crimen de guerra, por lo que condenamos las acciones que no cumplan estos requisitos”.

“Nuestro Ejército y los soldados que sirven en las misiones de paz en el exterior se merecen una defensa firme por parte del Gobierno y no valoraciones tibias en función de quién sea el atacante”, señala.

De la misma forma, el eurodiputado de IU recuerda que “pese a las supuestas disculpas” realizadas por las autoridades israelíes, una vez más no estamos ante un hecho aislado. Desde 1999 el Ejército de Israel ha causado la muerte de al menos 11 miembros de la misión de Naciones Unidas en el Líbano. Algunas de ellas se realizaron de forma deliberada, como la muerte de los cuatro observadores en julio de 2006 tras un ataque de la aviación israelí, que bombardeó hasta 14 veces la zona en la que se encontraban pese a las advertencias del personal de la ONU a las autoridades israelíes”.