IU e ICV celebran la decisión del Tribunal Supremo de admitir a trámite los recursos contra el funcionamiento de los CIEs

Lo/as eurodiputado/as Marina Albiol y Ernest Urtasun esperan que esta decisión sea el “primer paso” hasta el cierre definitivo de estos centros para que mejoren sustancialmente las condiciones de los internos

La eurodiputada de Izquierda Unida Marina Albiol y el eurodiputado de ICV, Ernest Urtasun, han celebrado hoy la decisión del Tribunal Supremo de admitir a trámite los recursos presentados por SOS Racismo, la Federación Andalucía Acoge y la Asociación Pro-derechos humanos contra el reglamento de funcionamiento y régimen interior de los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIEs).

Albiol indica que “desde las organizaciones que están por el cierre de estos centros debemos felicitarnos porque la Justicia pare los pies a aquellos que pretenden vulnerar tanto la legislación europea como la estatal para continuar con la represión y la criminalización de las personas migrantes”.

Al tiempo, apunta a la necesidad de que desde la Eurocámara se siga trabajando “para que se cierren estas cárceles para inmigrantes” y que se derogue la directiva de retorno “que vulnera los derechos humanos”.

Tanto Albiol como Urtasun opinan sobre esta decisión del Tribunal Supremo tras haber visitado recientemente el CETI de Melilla para presionar contra las devoluciones en caliente y la vulneración sistemática de derechos humanos en la frontera con Marruecos. “Queremos una acogida diferente, con observación de un organismo independiente y de las ONG para que quien llegue no sea recibido sólo por las fuerzas de seguridad”, indica el europarlamentario de ICV.

Urtasun muestra su confianza en que cuando el Alto Tribunal tramite estos recursos “se anulen los artículos del reglamento que están en contradicción con la directiva europea” que reconoce el derecho de las familias internas que esperan la orden de expulsión a que se les facilite el alojamiento separado para garantizar su intimidad, así como aquellos que vulneran la propia Ley de Extranjería de 2000, que no permite un nuevo internamiento por cualquiera de las causas previstas en un mismo expediente de expulsión, además de aquellos artículos que permitían los registros personales incluso con desnudo integral.

“Hasta que consigamos cerrar los CIES –indican ambos eurodiputado/as-, al menos este es el primer paso para que mejoren las condiciones en las que viven los internos”, además de reafirmar su compromiso de luchar desde el Parlamento Europeo para acabar con estos centros para internamiento para extranjeros y para tumbar la conocida como ‘directiva de la vergüenza’, aprobada en la pasada legislatura europea con el apoyo de PP, PSOE y CiU.