La delegación de la Izquierda Plural en el Parlamento Europeo exige por carta a Schulz la dimisión de Valcárcel por el ‘caso Novo Carthago’

Pide, además, que se le retire el aforamiento

Los seis eurodiputados de la Izquierda Plural (IU-ICV-AGEe) han solicitado por carta al presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, y al presidente del Grupo del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, la dimisión del vicepresidente, Ramón Luis Valcárcel (PP), tras ser llamado a declarar voluntariamente como imputado por la trama Novo Carthago.

En la misiva, la portavoz, Marina Albiol, y los eurodiputados Paloma López, Ángela Vallina, Javier Couso, Lidia Senra (AGEe) y Ernest Urtasun (ICV) explican que el caso investigado por el juez “es un claro ejemplo de las prácticas que han tenido lugar en el Estado español durante las últimas décadas, donde la construcción ilimitada y la corrupción de las autoridades han ido de la mano, siendo responsables de la destrucción de nuestras costas y parajes naturales, algunos de los cuales eran incluso áreas protegidas por la legislación europea”.

Valcárcel está imputado por estar presuntamente implicado en la operación urbanística que acabó con la destrucción de un área protegida de gran valor medioambiental junto al Mar Menor, en la Región de Murcia, para construir más de 10.000 viviendas y un campo de golf. Por ello, la delegación de la Izquierda Plural considera que es “inaceptable mantener un vicepresidente en este Parlamento que esté bajo estas acusaciones”.

“La corrupción es un problema serio en la Unión Europea que no debe tomarse a la ligera, y se necesitan medidas estrictas para eliminarla. Si permitimos que el señor Valcárcel se mantenga en su posición, esto tendrá consecuencias negativas sobre la imagen y la percepción de las instituciones europeas, que deben ser un referente de integridad y transparencia para todos los estados miembros”, consideran los eurodiputados.

Además de solicitar su dimisión, la Izquierda Plural pide que “se le retire su aforamiento para que pueda ser juzgado como cualquier otro ciudadano o ciudadana”.

“El Parlamento Europeo no puede tolerar la presencia de personas acusadas de corrupción, especialmente en posiciones de autoridad y representación de los valores de esta institución, y, así, debe expresar su más profundo rechazo a la corrupción en todas sus formas”, afirman.