Caridad García reclama el "derecho de las personas a una muerte digna" y pide que se "proteja y regule" la actuación de los profesionales de la salud

La portavoz adjunta de IU, ICV-EUiA, CHA de Sanidad y Servicios Sociales denuncia en el Pleno del Congreso que los sectores “más dogmáticos y sectarios” continúan “sometiendo la voluntad de algunos políticos” a la hora de abordar este tema 

La diputada de Izquierda Unida y portavoz adjunta de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso, Caridad García Álvarez, ha reclamado hoy el “derecho de las personas a una muerte digna” y ha pedido que se “proteja y regule” la actuación de los profesionales de la salud. Denunció en el Pleno del Congreso que los sectores “más dogmáticos y sectarios” continúen “sometiendo la voluntad de algunos políticos” a la hora de abordar este tema. 

García Álvarez fue la encargada de fijar la posición de su grupo durante el debate de toma en consideración de la proposición de ley reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida -presentada por el PSOE y finalmente rechazada-, durante la que criticó el “tabú existente para hablar sobre un proceso tan natural, como es la muerte, de manera eufemística”. Aludió de forma abierta a la “eutanasia” para reivindicar “el derecho de la persona a decidir sobre cómo y de qué manera quiere vivir”. 

Pese a conocer que la proposición no saldría finalmente adelante, la diputada de IU por Madrid confirmó el voto favorable de su grupo. No obstante, explicó que la iniciativa de los socialistas “se sigue quedando coja” porque “tenemos la sensación de que los sectores más dogmáticos y sectarios de nuestro país, aquellos que nunca entenderán del derecho a morir dignamente, como no entienden del derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad, someten la voluntad de los políticos a la hora de elaborar leyes o propuestas que reflejan la realidad de muchos seres humanos”. 

“No podemos ni debemos admitir esas injerencias -dijo- y, menos aún, cuando se trata de temas tan sensibles”. 

Evocó el dramático caso de Ramón Sampedro y aludió a la polémica generada por el PP en la Comunidad de Madrid en torno a lo ocurrido en 2005 en el hospital Severo Ochoa de Leganés. Censuró el “estigma y el ataque encarnizado que se emprendió” contra los profesionales del centro desde la propia Consejería de Sanidad del Gobierno de Esperanza Aguirre, por lo que “nadie pidió perdón”. 

García Álvarez señaló como un elemento positivo que la propuesta presentada “proteja y regule el derecho de la persona a decidir sobre si quiere o no continuar sometido a tratamientos dolosos que no van a mejorar su situación”, así como también “la actuación de los profesionales sanitarios”, porque “son cuestiones que defendíamos ayer y que repetimos hoy”. 

Criticó con contundencia los “falsos debates que confunden, mienten y atemorizan a buena parte de la sociedad para dirigir y manipular su opinión”. Para la portavoz de IU en este debate “estamos hablando de respeto, de humanidad, de libertad, de dignidad” y “nadie tiene derecho a decirles a los demás cómo tienen que acabar sus días cuando el dolor y la enfermedad los hacen insoportables. Esa decisión es personal, intransferible”.

 Caridad García Álvarez apeló al resto de grupos para que acepten el debate “sobre un tema donde la sociedad nos lleva la delantera” y señaló que “sería bueno conocer la opinión social y la de los profesionales sanitarios y jurídicos para, finalmente, eliminar obstáculos penales que dificulten realizar un tránsito inevitable de la mejor manera posible”.