Garzón explica que IU rechaza las condiciones del nuevo rescate a Grecia porque "perjudica a la economía y al pueblo griegos, al futuro de la UE, pero también a la ciudadanía española"

El portavoz económico parlamentario y candidato a la Presidencia del Gobierno de IU recuerda en el Pleno del Congreso que hasta el FMI “cree que es necesario un acuerdo para reestructurar la deuda” y deja claro que ésta “es imposible de pagar, ni en términos técnicos ni morales”

El portavoz económico parlamentario y candidato a la Presidencia del Gobierno de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha defendido y explicado hoy en el Pleno del Congreso el voto en contra de esta formación al tercer rescate económico a Grecia porque tanto por su contenido como por la gestión que se pretende hacer del mismo “este acuerdo es perjudicial y negativo para la economía y para el pueblo griegos, para el futuro de la Unión Europea (UE), pero también para la ciudadanía española”.

En la intervención del parlamentario de IU en el debate monográfico en la Cámara Baja ideado por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sobre la aportación de España a este tercer rescate griego -cuya votación, que no es vinculante, se produce por primera vez, lo que el PP evitó con el rescate anterior a nuestro país para ayudar a los bancos-, Garzón avisó que esta discusión debe hacerse “desde el punto de vista de la eficacia técnica del acuerdo, pero también de la filosofía política” que encierra. De ahí que el resultado final sea algo “fundamental no sólo para la economía y el pueblo griegos, sino también para la UE y para el futuro de España”.

Alberto Garzón recordó con contundencia que las predicciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) “han fallado año tras año desde 2009” en todo lo que tiene que ver con las ayudas a Grecia aprobadas. “Han fracasado -apostilló- los dos acuerdos anteriores y hay que ver por qué este tercer rescate, en el que se aplican las mismas políticas que han sido veneno hasta ahora, va a seguir fallando”.

El portavoz económico de IU alternó la dura crítica a las justificaciones políticas expresadas con anterioridad por el ministro de Economía, Luis de Guindos, con la explicación didáctica de la negativa de su formación a secundar el acuerdo. Así, apunto a que de los 80.000 millones de euros que los distintos actores implicados aportarán a Grecia, hasta 50.000 millones de ellos “proceden del llamado fondo de privatización”, es decir, el dirigido a “desmantelar el patrimonio y el Estado griego” para que entidades privadas como bancos, fondos de inversión y distintos organismos hagan un suculento negocio privado.

“Sólo 12.500 millones, el 15% del total -aclaró-, se van a destinar a la inversión económica real, a planes de estímulo. Esto es una cifra muy reducida para rescatar de verdad a una economía que ha perdido el 25% de su PIB en los últimos años”, el único caso de un país europeo en tiempos de paz, y este sería el dinero con el que se debe generar empleo, apoyar las inversiones y actuar directamente para que Grecia salga de la crisis.  

Para Garzón, este tercer rescate a Grecia no va destinado a mejorar su economía ni la vida de los ciudadanos, sino simplemente a “satisfacer las demandas de sus acreedores”. Explicó que había dos opciones para afrontarlo “una para recuperar la economía griega y otra para humillar a Grecia y hacerle pagar su deuda”, y tanto el BCE como los gobiernos europeos se decantaron por la segunda “y no habrá recuperación económica. Si se toma el camino de humillar a Grecia es el fin de la Unión Europea”.

El diputado de IU responsabilizó a los muñidores de este rescate de “generar un tablero a beneficio exclusivo de los acreedores”. De esta forma, recordó cómo en 2009 todos los acreedores de la deuda griega “eran privados, bancos alemanes y franceses principalmente” y como luego desde la UE se trabajó sin descanso para “transferir el riesgo de las pérdidas de lo privado a lo público, en una gran estafa que llevan las pérdidas a ese ámbito público”, incluidos los ciudadanos de los Estados de la UE que deben pagar ahora las ayudas dados los fracasos anteriores.

Insistió en que esta “humillación” a Grecia tiene un gran paralelismo con la aplicada a Alemania en el Tratado de Versalles, en 1919, y también alertó de que obligar a los griegos a pagar “hasta la última gota de sangre” en intereses de deuda mientras la gente lucha por sobrevivir supone un “riesgo clarísimo” de crecimiento del fascismo, como ocurre con la formación Amanecer Dorado.

Alberto Garzón recordó que hasta el FMI “cree que es necesario un acuerdo para reestructurar la deuda” y dejó claro que ésta “es imposible de pagar, ni en términos técnicos ni morales”. De ahí que interpelara directamente a De Guindos y a quienes desde el Gobierno del PP y otras formaciones apoyan este rescate al decirles “ustedes saben que va a haber una quita, ¿por qué se está esperando tanto a ello?”.

El candidato de IU a la Presidencia del Gobierno advirtió de que “no se puede construir una comunidad política -en referencia a la UE- en contra de la gente que forma parte de esta comunidad” y responsabilizó a “la élite y la oligarquía europeas de construir un diseño europeo a costa de esa gente”,