Garzón traslada a Felipe de Borbón la necesidad de elaborar una "nueva constitución" como una de las principales vías para avanzar en un momento político "complejo"

El diputado de IU-UP traslada también al jefe del Estado en su reunión en La Zarzuela su intención de “facilitar” que se conforme un gobierno alternativo al del PP capaz de derogar las iniciativas impuestas por Rajoy la pasada legislatura y que apruebe medidas para la mayoría social

El diputado de Izquierda Unida-Unidad Popular, Alberto Garzón, ha explicado hoy tras la reunión mantenida con Felipe de Borbón que entre las propuestas que le ha trasladado está la necesidad de que se elabore una “nueva Constitución” para que sirva como una de las principales vías para avanzar en un momento político que calificó de “complejo”.

Garzón ha ofrecido una rueda de prensa en el Congreso, acompañado por la también diputada de IU-UP, Sol Sánchez, tras el encuentro de cerca de una hora con el jefe del Estado en dependencias del Palacio de La Zarzuela, dentro de la ronda de contactos que éste mantiene con portavoces de las fuerzas políticas con representación parlamentaria de cara a la investidura del presidente del Gobierno.

El parlamentario y dirigente de Izquierda Unida -que detalló que la conversación con “el ciudadano Felipe de Borbón” se desarrolló en un tono “sincero y educado”, y en la que ambos se tutearon- le insistió en que es ineludible un profundo cambio constitucional para abordar así los problemas que más preocupan a la ciudadanía. Esta nueva Constitución que demanda Garzón serviría también para abordar las “tensiones territoriales” y buscar soluciones para las mismas. Preguntado por los periodistas sobre la reacción de su interlocutor, indicó que no estuvo pendiente si le miraba “con los ojos más o menos abiertos” que en el momento de tratar otras cuestiones.

Alberto Garzón respondió a más de una veintena de preguntas de los informadores, entre ellas la de cómo había visto a Felipe de Borbón. El diputado de IU se limitó a valorar que no le había parecido preocupado, pero sí interesado en conocer “lo que nosotros ofrecemos”, además de muy “a la escucha” de las opiniones que le estaban trasladando todas las formaciones con las que se está reuniendo, consciente de que el momento es “turbulento, convulso”.

Por otra parte, Garzón también le confirmó su intención de “facilitar” la conformación de un gobierno de izquierdas alternativo al del PP y con un “programa social mínimo” acordado entre todas aquellas formaciones que respalden ese ejecutivo.

Explicó que su opinión es aprovechar todas las oportunidades para formar esa mayoría progresista capaz de derogar las iniciativas más regresivas impuestas por el Gobierno de Mariano Rajoy la pasada legislatura y hacer ahora políticas pensando en la mayoría social.

El parlamentario de Izquierda Unida insistió en que ese papel “facilitador” que busca jugar en esta situación “para que haya un encuentro en unos puntos mínimos imprescindibles” ya se lo ha expuesto tanto al PSOE como a Podemos. Aclaró también que los socialistas han reconocido su intención de formar esa mayoría, pero no han concretado nada aún sobre esas políticas sociales a consensuar, aunque su posible apoyo siempre será con un programa sobre la mesa. También Podemos está al tanto de la posición de Izquierda Unida-Unidad Popular sobre la investidura, aunque “nosotros no conocemos la suya”.

Alberto Garzón entiende que lo importante es evitar el “drama” que supondría que se repitieran las elecciones generales, dado que el PP podría salir “fortalecido” de ellas. También consideró como más probable que Rajoy intente su investidura al ser el candidato de la fuerza más votada el pasado 20D y, tras ello, que sea el líder socialista Pedro Sánchez quien concrete su oferta.

Preguntado expresamente si había encontrado a Felipe de Borbón más partidario de que las elecciones se repitan, valoró que había apreciado datos en sus palabras de que esté pensando en ello.

En tono distendido, insistió en que la conversación se había desarrollado con toda naturalidad, una demostración más de que pese a las discrepancias sobre el modelo de Estado que defiende cada uno es posible hablar con respeto. Indicó que “el ciudadano Felipe de Borbón” conoce perfectamente que IU es una formación republicana “y me ha dicho entre risas que no comparte esa posición y que él no es republicano. Es normal”.