Izquierda Unida e IU-UP en el Congreso consideran "prioritario" en su agenda política de arranque de legislatura lograr un "pacto de estado contra la violencia machista"

Izquierda Unida, a través de su Área Federal de Mujer, y la representación parlamentaria de IU-UP en el Congreso consideran “prioritario” dentro de su agenda política para el arranque de la legislatura parlamentaria “abordar la violencia machista a través de un Pacto de Estado, tal y como reivindica el movimiento feminista y ha reclamado IU desde el primer momento”.

Desde el Área Federal de Mujer, que coordina Amaia Martínez, se considera que “la violencia de género es una violación de los Derechos Humanos y engloba a toda la sociedad. Esta lacra forma parte de la estructura social, por lo que erradicarla de una manera seria y eficaz pasa por un Pacto de Estado que llevamos planteando décadas”.

“Resulta imprescindible -valora la coordinadora del área- que, dentro de ese marco, se modifique la actual ley. Entre otras cuestiones, es necesario que se amplíe la estrecha definición de violencia de género incluida en la norma en vigor, ya que solo es objeto de desarrollo la violencia ejercida por tu pareja o ex pareja. También se debe ampliar el ámbito de definición y desarrollo de la llamada ‘Ley Integral’, incorporando otras muchas forma de violencia contra las mujeres como la económica, la violencia laboral, sexual, publicitaria, prostitución, etc”.

A su juicio, “solo en la medida en que consideremos la violencia de género como una violencia estructural estaremos en el camino correcto para trabajar y luchar por su erradicación. Para ello es imprescindible también acabar con el pilar fundamental que la sustenta: la desigualdad entre hombres y mujeres”.

El Área Federal de Mujer de IU señala que abordar ese Pacto de Estado pasa por corregir las carencias legales de medidas directamente vinculantes sobre prevención y sensibilización, tanto desde la esfera pública como en la privada. Se necesitan acciones directas y estructurales, que deben contar con una dotación económica suficiente e inmediata. Así se podrían abordar nuevos programas de actuación más eficaces destinados a la prevención, sensibilización, educación e intervención, de forma realmente integral”.