Izquierda Unida aprueba mantener su apuesta por la mesa 'a cuatro' y "y no aceptar la imposición de compartir mesa ni acuerdos con ciudadanos" de cara a la investidura

El Consejo Político Federal ratifica también los documentos preparatorios de la XI Asamblea de la organización, que queda fijada para el 4 y 5 de junio a expensas de conocer si finalmente se repiten las elecciones generales

 Izquierda Unida ha celebrado hoy la reunión de su Consejo Político Federal (CPF) -su máximo órgano de dirección entre asambleas- en la que, junto a otros temas del orden del día, se ha debatido sobre el proceso de investidura y los pasos a dar tras el fracasado primer intento encabezado por el candidato socialista, Pedro Sánchez. El portavoz parlamentario de Izquierda Unida-Unidad Popular, Alberto Garzón, intervino al comienzo del encuentro para exponer que “no hay pacto posible” para formar un gobierno de izquierdas mientras los socialistas persistan en mantener su acuerdo con Ciudadanos e ir “de la mano” del partido de Albert Rivera en próximas negociaciones con el resto de fuerzas.

En la misma línea se expresó el coordinador federal de IU, Cayo Lara, durante la presentación de su informe político. Coincidió con Garzón en que hay que seguir trabajando para tratar de formar un gobierno desde la izquierda y buscar la confluencia de los partidos a partir de la mesa de negociación ‘a cuatro’. Ambos dirigentes responsabilizaron al PSOE de “truncar” las expectativas abiertas a partir de que se abriera ese foro de negociación ‘a cuatro’, porque “trastocó” con su pacto con Ciudadanos ese espacio de diálogo abierto gracias a la mediación de IU-UP, en el que participaban también Comprimís y Podemos, además de los socialistas.

Estas opiniones, juntos a otras similares surgidas en el debate, las plasmó Lara finalmente en su informe con la inclusión de un párrafo que señala que “de cualquier forma, las conversaciones deben continuar para que se cierre el paso a la derecha y a sus políticas. No aceptamos la imposición de compartir mesa ni acuerdos con Ciudadanos”. El informe político del coordinador federal ha sido aprobado por 84 votos a favor, ninguno en contra y 15 abstenciones.

Alberto Garzón había señalado también en su primera intervención en abierto que el acuerdo entre PSOE y Ciudadanos que sirvió de base a la primera tanda de votaciones de investidura de esta semana es “incompatible con las políticas sociales que entendemos irrenunciables”, además de apuntar éstas “nunca podrían llevarse a cabo si se sigue manteniendo las políticas de derechas que aparecen en ese pacto”.

El diputado ilustró su valoración asegurando que para el propio Sánchez “Ciudadanos era hace apenas dos meses un partido de derechas, un sucedáneo del PP, y ahora resulta que no solo se convierte en uno apto y válido, sino en el partido preferencial y de legítimo matrimonio”.

Puntualizó que los socialistas repiten así el acuerdo que Susana Díaz formalizó en Andalucía tras las elecciones autonómicas y que llevó a “paralizar todas las leyes económicas y sociales que había escrito Izquierda Unida”.

Garzón considera que los partidos que puedan participar en una nueva mesa de negociación “pueden hablar con quien quieran” al margen de dicha mesa, pero aclaró que Izquierda Unida decidirá el sentido de su votación a favor o en contra de una nueva investidura “en función del acuerdo global” y no de los acuerdos bilaterales que alcance con un partido concreto.

Por su parte, Cayo Lara hizo la valoración política de que “el PSOE parece que quiere caminar hacia unas elecciones anticipadas que serían negativas para toda la población”. Tiró de ironía para apuntar que “igual si se celebran esas nuevas elecciones en vez de PSOE deciden presentarse con el nombre del Partido de los Ciudadanos”.

Lara apeló en su intervención a explorar la posibilidad de convocar una movilización junto a movimientos, colectivos, sindicatos y formaciones de izquierdas que “hemos estado en la calle todos estos años” para respaldar hasta el último momento que se constituya un gobierno de izquierdas a partir de un “programa común de mínimos”.

Esta iniciativa, incluida en el informe aprobado, propone en concreto “valorar la posibilidad de dirigirse a todo el tejido social, sindical y político que se ha confrontado en la calle con las políticas de austeridad del PP” con el objetivo de “convocar una movilización en todo el Estado”.

Por otra parte, el Consejo Político Federal aprobó también los distintos documentos presentados al mismo por la comisión de trabajo creada el pasado mes para la preparación de la XI Asamblea Federal de IU. Entre ellos se encuentra el ‘Plan de Acción’, el ‘Esquema para Documentos Político-Organizativos”, así como el relativo a ‘Calendario, Normas y Reglamento’. Lograron el visto bueno del CPF por 55 votos a favor, 29 en contra y 13 abstenciones.

Tal y como estaba previsto, y a expensas de que finalmente haya o no repetición de las elecciones generales, lo que influiría en la fecha definitiva, la XI Asamblea Federal queda convocada para los próximos días 4 y 5 de junio. Queda pendiente definir y aprobar el método de elección de las candidaturas que se presenten de cara a dicho congreso, que tendrá su debate definitivo en el Consejo Político que se celebrará el próximo 10 de julio.