Cayo Lara muestra el incondicional respaldo de IU a las movilizacioanes convocadas para mañana en todo el estado contra el "ilegal e inmoral" preacuerdo UE-Turquia sobre los refugiados

El coordinador federal de Izquierda Unida participa junto a representantes de organizaciones sociales, partidos y sindicatos en un acto donde se dio a conocer un Manifiesto unitario que denuncia que este plan “vulnera la Carta Internacional de Derechos Humanos, la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y la Convención de Ginebra para los Refugiados”

 El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha mostrado hoy el incondicional respaldo de esta formación a las movilizaciones unitarias convocadas para mañana en todo el Estado para instar al Gobierno en funciones a no apoyar en el próximo Consejo Europeo de finales de semana el preacuerdo Unión Europea-Turquía para expulsar a las personas refugiadas que lleguen a suelo europeo por considerarlo “ilegal e inmoral”.

Lara intervino hoy en nombre de IU en la rueda de prensa convocada en el Ateneo de Madrid por algunas de las organizaciones sociales, formaciones políticas y sindicatos que respaldan esta actuación en defensa de los derechos humanos de los refugiados y migrantes, que tendrán lugar en 52 ciudades españolas, destacando la concentración prevista para mañana por la tarde en la madrileña Puerta del Sol.

El máximo responsable de IU señaló que el Gobierno español en funciones debía haber sometido a debate este preacuerdo en el Congreso para llevar así al Consejo Europeo una posición política consensuada y respaldada por la Cámara. “Desde nuestro punto de vista -dijo-, ahora que habla el ministro de Exteriores de consensos, el único consenso que cabe es el de los Derechos Humanos, no hay otro consenso posible en la mesa”.

Recordó que existe el “derecho de veto” de los Estados miembros de la UE para impedir que se concrete el acuerdo con Turquía en los términos iniciales en que se anunció, ya que suponen un “ataque directo contra un derecho importante, una seña de identidad de la Unión Europea, como es el derecho de asilo y refugio”.

Los convocantes del acto presentaron también un Manifiesto en el que explican que este “vergonzoso” preacuerdo con Turquía “vulnera la Carta Internacional de Derechos Humanos, la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y la Convención de Ginebra para los Refugiados”.

Cayo Lara además de los calificativos de “inmoral e ilegal” para el plan que se quiere poner en marcha utilizó también el de “irresponsable”. Advirtió de que “no olvidemos que en la mesa del Consejo Europeo se sientan ‘responsables’ o ‘irresponsables’ de países que tienen algo que ver por acción o por omisión  con las guerras que nos están trayendo a los refugiados. De aquellos polvos vienen estos lodos y de lo que hay que tomar nota no es de los lamentos, sino de adoptar medidas que puedan producir situaciones de refugio en el mundo”.

En el Manifiesto de rechazo al preacuerdo con Turquía se denuncia también que la Unión Europea trata a los refugiados como “moneda de cambio” con el Gobierno turco, traslada esta crisis “fuera de sus fronteras” y abandona los valores que configuran Europa como un espacio común de libertad, seguridad y justicia.

Lara apostó también por una política exterior para que “Europa no esté subordinada a los intereses geoestratégicos de los Estados Unidos en Oriente Medio. La Unión Europea tiene que empezar a tener políticas propias y soberanas”.

El coordinador federal de IU criticó también cómo el Gobierno del Partido Popular ha gestionado la crisis de los refugiados desde que estalló a mediados del año pasado. Recordó que el Ejecutivo de Mariano Rajoy debería haber cumplido “con los acuerdos que se adoptaron. De los cerca de 17.000 refugiados que nos correspondían a España en esta ‘subasta’, en este cupo que se hizo en septiembre, solamente se ha acogido a 18 personas”.

Y puso un ejemplo muy gráfico: “hablar de 17.000 personas, para hacernos una idea sencilla, es pensar que España tiene 8.000 municipios, es decir, dos por municipio encajan perfectamente y eso no crea ningún problema ni de racismo ni de xenofobia, al contrario, lo que crea es más solidaridad, más fraternidad, que es lo que está necesitando esta Europa vieja”.

“Un dato más -apuntó-, en España entraron cinco millones de inmigrantes en los últimos gobiernos del señor Aznar y los primeros del señor Rodríguez Zapatero; cinco millones de inmigrantes que conviven todavía muchos de ellos entre nosotros y no ha pasado nada tan negativo en nuestro país. Hablar ahora de 16.231 refugiados es una broma de mal gusto”.