Garzón reprocha al Gobierno de Rajoy que busque “criminalizar” a los estibadores con la reforma aprobada hoy y critica que el PSOE “esté en el ajo”

El coordinador federal de Izquierda Unida imparte una conferencia en la Universidad de Córdoba con su homólogo andaluz, Antonio Maíllo, y aclara que su formación “no va a jugar a criminalizar a ningún sector de la clase trabajadora”, sino que “lucharemos por defender los puestos de trabajo de la industria que permita que haya tejido social a su alrededor y economía viva en los barrios”

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha reprochado esta mañana al Gobierno de Mariano Rajoy que “criminalice” a los estibadores a través de la dura reforma que contiene el real decreto-ley al que ha dado hoy el visto bueno el Consejo de Ministros, al tiempo que ha criticado también que el PSOE “esté en el ajo” de la misma.

Garzón hizo esta valoración en declaraciones a los medios antes de la conferencia que, bajo el título ‘Ser comunista hoy’, impartió en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Córdoba junto al coordinador general de IU Andalucía, Antonio Maíllo. Criticó que dicho decreto-ley “no ha contado con ningún tipo de negociación, más allá de la esperanza del Partido Popular” para sacarlo adelante en el Congreso “porque ya tiene apalabrado o negociado su apoyo” con los socialistas.

El máximo responsable de IU recordó la aritmética que existe hoy en la Cámara Baja, donde el PP “no tiene mayoría suficiente para sacar las leyes por sí mismo”, por lo que analizó que ahora que ya ha decidido lanzarse “en contra del sector de los trabajadores de la estiba” es porque “opera como si tuviera mayoría absoluta”.

En lo que tiene que ver con el PSOE, trasladó la “sospecha” fundamentada de que el Grupo Parlamentario Socialista ya está “detrás de esa negociación” para imponer en pocas semanas la aprobación “del real decreto para arrasar así con el sector de la estiba”.

Alberto Garzón dejó claro que en medio de este planteamiento político Izquierda Unida “no va a jugar a criminalizar a ningún sector de la clase trabajadora”, todo lo contrario “lucharemos por defender los puestos de trabajo de la industria que permita que haya tejido social a su alrededor y economía viva en los barrios”.

Por otra parte, con anterioridad a estas declaraciones y a la posterior conferencia en la Universidad de Córdoba, tanto Alberto Garzón como Antonio Maíllo mantuvieron una reunión con el Comité de Empresa de Deoleo, para mostrar su solidaridad por los 96 trabajadores despedidos y “para  trasladar la necesidad de la movilización social para evitar el desmantelamiento de la empresa aceitera andaluza”, que se encuentra en la localidad cordobesa de Alcolea del Río.

Maíllo aludió al informe de la Universidad de Loyola sobre modelo productivo que ha encargado la patronal, donde se reconoce que tras diez años de crisis la estructura productiva de Andalucía sigue siendo exactamente la misma: sector servicios y construcción. El dirigente andaluz de IU señaló que leemos “con estupor" que la opinión de los empresarios es que “la estructura productiva es la que es y que lo que hay que hacer es maximizarla”.

“IU lo impugna -dijo- y le planteamos una enmienda a la totalidad” a los resultados de este informe porque, entre otras razones, cuando en  Andalucía  el 60% de las mujeres de menos de 30 años están en el paro “no es precisamente para presumir de modelo productivo”.

Con las cifras de más de un millón de parados y con condiciones laborales cada vez más precarias “no se puede potenciar ni el sector servicios ni el de la construcción, que son los sectores que han demostrado más precariedad”, analizó el coordinador general andaluz de IU.

“Tenemos la obligación de cambiar el modelo productivo, pero con este Gobierno tan conservador -aseguró en referencia al que mantienen los socialistas en Andalucía-, preocupado por batallas internas, tenemos un gran drama que Izquierda Unida quiere convertir en esperanza”.