IU advierte a las instituciones de la UE de que si permiten que el Gobierno del PP facilite la extradición de Yalçin y Akhanli a Turquía serán “cómplices de la ‘caza de brujas’ de Erdogan”

La portavoz en el Parlamento Europeo, Marina Albiol, exige revisar el acuerdo entre la Policía turca y Europol porque “es inaceptable que un Estado represor y autoritario” emita órdenes de detención con el “único objetivo de continuar la purga” contra periodistas y escritores, en este caso con pasaporte comunitario

La responsable federal de Relaciones Internacionales y portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo, Marina Albiol, ha advertido a las instituciones de la Unión Europea (UE) que si permiten que el Gobierno español facilite la extradición a Turquía al escritor Dogan Akhanli y al periodista Hamza Yalçin, ambos detenidos en las últimas semanas mientras estaban de vacaciones en el Estado español, estarán siendo “cómplices de la ‘caza de brujas’” emprendida por el presidente turco, Recept Tayyip Erdogan, para acallar cualquier voz crítica con él y su régimen.

En una pregunta parlamentaria a la Comisión Europea, la eurodiputada de IU recuerda que ambos tienen pasaporte comunitario –alemán, en el caso de Akhanli, y sueco, en el de Yalçin-, por lo que resulta “inaceptable” que la Policía turca pueda emitir órdenes internacionales de detención “de forma arbitraria” contra ciudadanos europeos con el “único objetivo de continuar la purga” de Erdogan contra periodistas y escritores.

Dados los “abusos” que comete Turquía a través de Interpol con casos así, Albiol pide revisar el acuerdo firmado entre la Policía Nacional turca y Europol en 2016. Además, quiere que Bruselas aclare si “está en contacto con las autoridades españolas, alemanas y suecas” para que sean liberados y “se salvaguarden los derechos fundamentales” de ambos.

Yalçin fue detenido el pasado 3 de agosto en el aeropuerto de El Prat en base a la orden de busca y captura emitida por Turquía a la Interpol por ser supuestamente secretario general del Partido-Frente Revolucionario de Liberación Popular, clasificado como organización terrorista por las autoridades turcas, y por sus artículos en la revista ‘Odak’. El periodista llegó en 1984 a Suecia, país que le concedió el asilo político hasta que, finalmente, obtuvo la doble nacionalidad.

Akhanli, por su parte, reside desde 1992 en Alemania y es a todos los efectos ciudadano alemán. Es conocido por criticar y documentar el genocidio armenio y está perseguido por presuntos insultos a Erdogan. Fue detenido en Granada el pasado 19 de agosto.

Mientras que el primero permanece en prisión, a la espera de ser trasladado a la Audiencia Nacional, el segundo fue puesto en libertad provisional. Numerosas asociaciones de prensa han pedido al Estado español que no extradite a Yalçin y han recordado que a día de hoy hay encarcelados en Turquía 159 periodistas y trabajadores de medios de comunicación.

En el último año, según la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información, el régimen turco ha cerrado al menos 177 medios, ha detenido a 231 periodistas y ha propiciado el despido de cerca de 10.000 profesionales de la comunicación críticos con el mismo. Marina Albiol acusa a Erdogan de convertir Turquía en “la mayor cárcel de periodistas” y recuerda que “las purgas del Gobierno turco son alarmantes”.

“Desde julio de 2016 han sido detenidas al menos 174.000 personas, muchas de ellas profesores y magistrados. Se han cerrado 2.099 colegios y universidades, y 4.424 jueces y fiscales han sido expulsados”, detalla.

De ahí que la dirigente federal de Izquierda Unida considere “inaceptable” que el Gobierno de Mariano Rajoy dé “cobertura” a Erdogan con la detención de Yalçin y Akhanli.

“Suecia ha pedido explicaciones por la detención de Yalçin y le ha prestado apoyo jurídico; Alemania ha mostrado su repulsa a la persecución contra Akhanli. Si ninguno de estos dos países había atendido la orden de detención de Interpol, ¿qué interés tiene el Estado español en ser el más servil con Erdogan?”, interroga.

Albiol no tiene dudas de que “la UE debe pronunciarse” y “evitar por todos los medios la extradición de estas personas que “recordamos, son ciudadanos comunitarios”. De permitir que el Estado español siga adelante, “volverá a ser cómplice, como ya lo es en el caso del acuerdo de la vergüenza para deportar personas refugiadas, de los desmanes y la represión de Erdogan”.