IU denuncia la “escalada represiva sin límites” de la dictadura egipcia contra las personas LGTBi

Marina Albiol y Vanessa Angustia, responsable federal de Relaciones Internacionales y portavoz de ALEAS-IU, respectivamente, consideran “inaceptable” esta represión, así como “el silencio cómplice del Gobierno español y del resto de ejecutivos europeos”

Izquierda Unida, a través de su Secretaría federal de Relaciones Internacionales y del Área federal de Libertad de Expresión Afectivo-sexual (ALEAS-IU), ha elaborado un comunicado para denunciar la “escalada represiva sin límites” que ejecuta la dictadura militar que gobierna Egipto desde el golpe de Estado en 2013 por el entonces mariscal y hoy presidente Abdelfatah al-Sisi, dirigida ahora especialmente contra personas por su orientación sexual y que sólo en la última semana se ha saldado con la detención de al menos 57 hombres y mujeres en todo el país por su supuesta homosexualidad.

Marina Albiol, responsable federal de Relaciones Internacionales, y Vanessa Angustia, portavoz de ALEAS-IU, consideran “inaceptable” esta represión, así como “el silencio cómplice del Gobierno español y del resto de ejecutivos europeos”.

“Nos sumamos -añaden- a la campaña ‘Los Colores no son una Vergüenza’, promovida por 59 organizaciones LGTBi y feministas de Oriente Medio y el Norte de África por la liberación inmediata de estas detenidas”.

El comunicado de Izquierda Unida plantea también la exigencia para que “el Gobierno de España y del resto de países de la UE no sólo condenen estas detenciones, sino que detengan inmediatamente la exportación de armas a Egipto, por un valor superior a 7.000 millones de euros anuales, además de toda la cooperación en materia de seguridad y defensa”.

“Es inaceptable -se advierte- que estos gobiernos que no dudan en decirse defensores de los derechos humanos mantengan relaciones privilegiadas con el Gobierno de Al Sisi que persigue a opositores, activistas y que ha abierto esta persecución contra las personas LGTBi”.

Albiol y Angustia recuerdan que “las detenciones comenzaron cuando un grupo de jóvenes alzó una ‘bandera arcoiris’ en un concierto en El Cairo, y desde entonces se han multiplicado en las provincias de El Cairo, Giza, Ismailía, Damieta y el Sinaí del Sur bajo acusaciones de ‘promover el libertinaje’ o ‘corromper a la juventud’ lanzadas por las autoridades. No es la primera vez que se producen este tipo de detenciones, pero la escala a la que se producen tiene un objetivo político intimidatorio claro”.

De las 57 personas detenidas de las que se tiene conocimiento, 30 se encuentran a la espera de juicio, 9 de ellas han recibido condenas de entre 1 y 6 años, y 2 de ellas, Sarah Hegazy y Ahmed Alaa, siguen encarceladas desde que fueron arrestadas tras alzar la bandera. El paradero y situación de las otras 11 personas no se conoce.

Las dirigentes federales de IU apostillan que “Sarah Hegazy ha denunciado palizas en la cárcel, mientras un grupo de cinco hombres también detenidos ha denunciado torturas sexuales. Además, se trata de un proceso altamente mediatizado con el objetivo de promover el discurso de odio contra las personas LGTBi tras haberse prohibido difundir en los medios de comunicación cualquier contenido relativo a esta temática”.

Izquierda Unida constata que la dictadura militar de Abdelfatah al-Sisi mantiene, en general, “una brutal represión social y política a todos los niveles. Las detenciones extrajudiciales, la tortura y las desapariciones forzosas por parte de las fuerzas de seguridad son continuas, y tienen entre sus objetivos a cualquier forma de oposición política, movimientos sociales, sindicatos o medios de comunicación. Todo esto ocurre con el apoyo político y financiero de numerosos gobiernos de la Unión Europea, que no sólo venden armas, sino que mantienen una colaboración directa en ámbitos como la formación policial”.