Garzón espera que las elecciones del 21D permitan un “gobierno de izquierdas” en Cataluña

El coordinador federal de Izquierda Unida tacha de “surrealista” la estancia de Puigdemont en Bruselas y una muestra de que los impulsores de la declaración de independencia “no tenían un plan” para el día después, ni manejaban las “alternativas y consecuencias” del proceso que pusieron en marcha

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha defendido hoy la necesidad de que las próximas elecciones del 21D en Cataluña permitan formar allí un “gobierno de izquierdas” y que la sociedad catalana no tenga que limitarse a elegir un nuevo ejecutivo entre impulsores del artículo 155 de la Constitución e independentistas, si bien dejó claro que “nunca” colaborará con una hoja de ruta independentista.

El máximo responsable y portavoz parlamentario de IU en el Congreso ha señalado en una entrevista en TVE que “un Gobierno de izquierdas es mucho mejor que uno con una hoja de ruta insostenible, sea cual sea”.

Defendió también que lo más apropiado e “inteligente” sería poder construir una “vía intermedia” entre los bloques que conforman las formaciones independentistas y aquellas que han apostado por la defensa a ultranza de la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Preguntado sobre temas candentes vinculados al grave conflicto institucional, político y judicial en Cataluña, Garzón rechazó que la presencia del presidente de la Generalitat cesado, Carles Puigdemont, en Bruselas se deba a una “jugada maestra” o a una “estrategia estudiada”.

Calificó este viaje de “surrealista” y de prueba de que los máximos impulsores de la declaración de independencia “no tenían un plan” para el día después, ni manejaban las “alternativas y consecuencias” del proceso que pusieron en marcha.

“No sé si es un ejercicio de improvisación pero, desde luego, no parece una cuestión muy estratégica”, resumió.

Alberto Garzón lamentó que no hubiera por ninguna de las partes “voluntad política suficiente” para impedir que el problema se desbordara y haberlo evitado “con mucha antelación”.

Además, tachó de “despropósito” la situación que se vive hoy en Cataluña, ya que “aunque la declaración de independencia “no es real”, sí los son sus “efectos para muchísima gente”, de ahí que reprochara la “enorme irresponsabilidad” que ha hecho falta para todo ello.