Garzón valora que las medidas del Supremo son “más rigurosas” que las de la Audiencia Nacional y espera que ayuden a que “haya una campaña electoral lo más normal posible”

El coordinador federal de IU señala que en el desarrollo de la crisis catalana ha habido una “instrumentalización clarísima por parte de los dos polos”, en alusión a los independentistas y a los que calificó como la “derecha más radical” (PP y Ciudadanos), hasta llegar a un “escenario prácticamente de teatro”

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha valorado esta mañana que las medidas impuestas ayer por el Tribunal Supremo a los/as ex miembros de la Mesa del Parlamento de Cataluña, incluida la libertad incondicional del también coordinador general de Esquerra Unida i Alternativa (EUiA) y miembro de la Ejecutiva de Catalunya En Comù, Joan Josep Nuet, son más “medidas y rigurosas” que las que decretó la Audiencia Nacional sobre los ex miembros cesados del Govern catalán. Garzón espera que la decisión del Alto Tribunal sirva para “canalizar de forma más racional” la grave crisis institucional y política que se arrastra desde hace meses en este territorio.

El máximo responsable federal de IU mostró diferente optimismo sobre lo que puede ocurrir en el futuro en relación a dos hechos concretos. Por un lado, se mostró “escéptico” sobre que el ejemplo del Supremo cunda a corto plazo en la Audiencia Nacional para que la jueza Carmen Lamela revise las medidas de prisión incondicional que impuso al ex vicepresidente del Gobierno catalán, Oriol Junqueras, y a varios ex consejeros/as.

Por otro, se mostró más confiado en que la decisión judicial de ayer tenga un efecto positivo para que “haya una campaña electoral con la mayor normalidad posible” de cara a los comicios del 21D.

Garzón rechazó en todo momento en una entrevista concedida a la Cadena SER que la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, tuviera que ingresar anoche en prisión a la espera de reunir la fianza impuesta por el juez Pablo Llanera, lo mismo que “medio Govern esté en la cárcel y la otra mitad fuera del país”, lo que no entra dentro de un “espacio de normalidad”.

Como tanto él como el resto de dirigentes de IU llevan haciendo desde el pasado octubre, Garzón reiteró que “realmente no hubo ninguna declaración de independencia”, sino más bien un “papelito” que carecía de todo valor jurídico, algo que sabían “los propios participantes”.

Alberto Garzón opina que en el desarrollo político de esta crisis ha habido una “instrumentalización clarísima por parte de los dos polos”, en alusión a los independentistas y a los que calificó como la “derecha más radical” (PP y Ciudadanos), hasta llegar a un “escenario prácticamente de teatro”.

Insistió en que en ningún momento “hubo fundamento para decir que había una declaración unilateral de independencia, ya que no había valor jurídico y los propios participantes lo sabían”.

Contestó también que esta “guerra de banderas” generada gracias al conflicto catalán ha influido en la bajada de la coalición de Unidos Podemos que reflejan diversas encuestas, aunque indicó que lo mira “sin ninguna preocupación” porque se le puede dar la vuelta en los próximos meses. “Parece que sólo puedes ser independentista o del PP y Ciudadanos. Esta polarización no favorece expresiones como la nuestra y se deja poco espacio para propuestas con sentido común”.

Criticó que hubiera dirigentes, como Artur Mas, que se han aprovechado del “mensaje perverso” generado por ellos mismos de que una Cataluña independiente iba a solucionar todos los problemas de la crisis económica, y que lo hicieran “mientras la precariedad se está consolidando. Ese es para mí el problema principal. Lo otro no deja de ser grave pero, o afrontamos los dos al mismo tiempo, o corremos el riesgo de que quienes nos metieron en esta deriva, Rajoy, Artur Mas o Puigdemont sean los que salen ganando”.