IU advierte al Consejo de Europa de que el nombramiento de la jueza Elósegui puede poner en peligro los derechos de las personas LGTBI

La portavoz en el Parlamento Europeo, Marina Albiol, traslada por carta al comisario de Derechos Humanos, Nils Muiznieks, la preocupación de Izquierda Unida por los textos manifiestamente LGTBIfóbicos de la magistrada y exige una selección de candidatos “más exhaustiva”, al tiempo que traslada el caso al Intergrupo LGTBI de la Eurocámara para establecer mecanismos de seguimiento de las decisiones que la recién nombrada pueda tomar en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo

La portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo, Marina Albiol, ha enviado una carta al comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Nils Muiznieks, para trasladarle la profunda preocupación por el nombramiento de María Elósegui como jueza española del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, teniendo en cuenta las posiciones marcadamente LGTBIfóbicas que ha mostrado en diferentes textos desde hace años. Albiol también ha informado del caso al Intergrupo LGTBI de la Eurocámara, donde espera hacer un seguimiento de todas las decisiones que tome en esa corte penal y asegurar que se respetan los derechos de las personas de este colectivo.

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa eligió a Elósegui el pasado martes por mayoría. Sin embargo, hoy un medio de comunicación se ha hecho eco de algunas de las teorías reaccionarias de Elósegui sobre las personas LGTBI, las relaciones sexuales, las enfermedades de transmisión sexual, los abusos sexuales, el uso del preservativo o el aborto, que chocan de frente con los derechos fundamentales.

“Entre otras afirmaciones, ha vinculado la homosexualidad a diferentes patologías, manifestando que los cambios legislativos producidos en muchos países responden a una supuesta ideología gay que habría penetrado las instituciones”, escribe Albiol, quien destaca, además, que Elósegui defiende en sus trabajos que “las personas trans no tengan derecho a autodeterminarse, sino que sean sometidas a tratamientos psicológicos y psiquiátricos”.

Marina Albiol recuerda que tanto el Consejo de Europa como el propio Tribunal Europeo de Derechos Humanos se rigen por la Convención Europea de Derechos Humanos, “que a pesar de haber sido redactada en 1950 parece tener posiciones más progresistas que las de la magistrada”.

En su artículo 14, continúa, “dicha Convención establece la prohibición de la discriminación” y, añade que “este artículo ya se ha aplicado previamente en casos relativos a la discriminación de personas LGTBI”.

Por todo ello, “escribimos para manifestar nuestra honda preocupación por el nombramiento de esta jueza, cuya trayectoria está en contradicción con los principios de defensa de los derechos humanos que deberían regir los trabajos de Tribunal Europeo de Derechos Humanos” y “ponen en cuestión su credibilidad”.

Albiol recuerda a Muiznieks que entre sus roles como comisario de Derechos Humanos están “el fomento del cumplimiento de los derechos humanos y la ayuda a los Estados en su implementación”, por lo que “nos gustaría conocer el trabajo que se planea realizar por parte de esta institución en materia de igualdad y de defensa de los derechos de las personas LGTBI, un componente fundamental de los derechos humanos”.

Albiol cree que muchos de los miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa “posiblemente desconocían el tipo de publicaciones que había hecho en contra de las personas LGTBI”, sin embargo, cree que “esto no es excusa” para que el Tribunal de Derechos Humanos le abra las puertas de esta manera.

“Los procedimientos de selección de esos candidatos debería ser mucho más exhaustivos y los artículos y manifestaciones de la jueza deberían haberse tenido en cuenta a la hora de esta elección”, añade la eurodiputada de IU.

Además, Marina Albiol ha trasladado el caso de la elección de Elósegui al Intergrupo LGTBI del Parlamento Europeo, donde espera “hacer la labor de seguimiento y control de todas y cada una de las decisiones que tome” la jueza en su nuevo puesto, para “cerciorarnos de que está cumpliendo con lo que dicen las leyes y no con lo que ella ha demostrado pensar en sus libros”.