Comunicado de IU sobre la crisis diplomática con Venezuela

IU lamenta la crisis diplomática abierta con Venezuela fruto de la injerencia permanente del Gobierno en los asuntos internos de ese país y su papel en la sanciones impuestas por la UE

El pasado viernes el Gobierno de Mariano Rajoy expulsó a Mario Isea, Embajador de Venezuela ante el Reino de España. El Gobierno español afirma responder así a la declaración como persona non grata del Embajador de España en Caracas, Jesús Silva Fernández, anunciada por el Gobierno de Maduro por el incumplimiento reiterado de las solicitudes de ponderación y no injerencia en los asuntos internos.

Además, a principios de semana el Consejo de la UE anunció la imposición de nuevas sanciones contra Venezuela para cuya aprobación el Gobierno de España jugó un papel predominante.  

Izquierda Unida considera que la expulsión del Embajador Mario Isea por parte del gobierno español no se puede justificar como una reacción de reciprocidad porque, al contrario que el embajador de España en Venezuela, Isea ha llevado a cabo su labor bajo un escrupuloso respeto a los asuntos internos y al principio de no injerencia, buscando en todo momento la consecución de unas relaciones bilaterales constructivas y positivas entre ambos países.

Izquierda Unida lamenta la crisis diplomática abierta con Venezuela, que considera fruto de la permanente injerencia del Gobierno de Rajoy en los asuntos internos de ese país, y espera el pronto restablecimiento y normalización de las relaciones entre ambos países.

El Gobierno de Rajoy, lejos de apoyar los esfuerzos por el diálogo y el entendimiento que están dando sus frutos en las reuniones entre Gobierno y oposición en Santo Domingo, lidera en Europa la búsqueda de desestabilización de Venezuela con su apoyo a la extrema derecha venezolana.

En ese sentido, Izquierda Unida rechaza las sanciones promovidas por el Gobierno español e impuestas por la UE al considerarlas un intento más para desestabilizar al Gobierno venezolano que no ayuda en el camino hacia la normalización de la situación política en Venezuela.

Por último, Izquierda Unida quiere mostrar su preocupación ante el deterioro progresivo de las relaciones con los pueblos latinoamericanos, un deterioro producido por la agenda neoliberal del actual Gobierno que, con su apoyo a gobiernos ilegítimos y contrarios a la voluntad popular - como el Gobierno de Temer en Brasil o el de Juan Orlando Hernández en Honduras-, está priorizando la defensa de los intereses de las empresas multinacionales en Latinoamérica frente a unas relaciones entre pueblos basadas en la solidaridad, el respeto del derecho internacional y los derechos humanos.