Solidaridad internacional con Lula y con la democracia en Brasil

Comunicado conjunto de Izquierda Unida, Podemos, CC.OO y UGT

La denegación del ‘habeas corpus’ y posterior entrada en prisión del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva el pasado sábado, 7 de abril, supone la constatación de la peligrosa deriva autoritaria orquestada por el cuestionado Gobierno golpista del presidente Temer, que comenzó con la destitución de Dilma Rousseff en 2016, utilizando argucias torticeras al margen de la legitimidad democrática de su mandato.

Esta nueva arbitrariedad legal pretende impedir que el PT y partidos progresistas aliados puedan presentar o apoyar la candidatura de Lula a los comicios presidenciales de octubre, lo que evidencia la debilidad democrática del gigante americano.

Resulta en exceso evidente que el sector más conservador de Brasil y el de su sistema judicial, así como destacados cuadros del Ejército del país, que amenazó con levantar ‘ruido de sables’ en caso de no cumplirse su voluntad sobre el futuro del ex presidente, han decidido asumir un obsceno protagonismo político que democráticamente no les corresponde, pero que creen fundamental para asegurar las ansias del entramado económico-mediático que ha visto en un posible regreso de Lula a la Presidencia de la República una amenaza para sus privilegios e intereses.

Lula representa para las élites y los poderes fácticos un peligro para el programa político-económico que, de espaldas al pueblo brasileño, ha implementado el presidente ilegítimo Michel Temer, desde reformas laborales a involuciones políticas en cuestiones de género, minorías indígenas, derechos, etc.

La condena sin pruebas y la violación de la Constitución en las instancias de apelación que han llevado a Lula a la cárcel, no solo significan la violación de los derechos civiles y políticos más elementales del ex presidente, sino también un nuevo ataque al pueblo brasileño, al que se condiciona la posibilidad de optar por un gobierno democrático en las próximas elecciones.

Las organizaciones políticas y sindicales firmantes entendemos la libertad de Lula como fundamental para el retorno a la normalidad democrática y jurídica en Brasil, así como un paso necesario en la lucha por la recuperación de los derechos sociales. Asimismo, exigimos a la justicia y al Gobierno brasileños toda la diligencia posible para aclarar las circunstancias del asesinato de Marielle Franco y demás líderes progresistas asesinados, y sancionar a sus instigadores y autores. La ola de violencia que recorre el país no es más que parte de la maquinaria de odio puesta en marcha por las élites que durante demasiados años detentaron el poder en Brasil y que, como bien demuestra la encarcelación del ex presidente Lula, se niegan a entregar al pueblo al que democráticamente corresponde.

Está en manos de las autoridades brasileñas frenar el descrédito internacional que Brasil está consiguiendo por ésas y otras actuaciones antidemocráticas e injustas.

Las organizaciones firmantes reiteramos nuestra solidaridad y compromiso con los y las brasileñas, y con la lucha democrática y social con las que, bajo el gobierno de Lula, consiguieron hacer de su país un Estado libre e inspirador para el resto del mundo, y que siguen llevando a cabo contra la injusticia.