Izquierda Unida insta en el Congreso a aprobar un plan ininterrumpido de ayudas económicas al vehículo eléctrico hasta el 2020

El diputado Ricardo Sixto, que impulsa la iniciativa, tacha de “ineficiente, insuficiente e inadecuada” la fórmula usada hasta ahora por el Gobierno del PP y plantea también en el texto “introducir criterios de progresividad en las ayudas para establecer la concesión y cuantía de las mismas en función de la capacidad económica de los potenciales beneficiarios”

Izquierda Unida, a través de su diputado y presidente de la Comisión de Energía, Turismo y Agenda Digital del Congreso, Ricardo Sixto, ha registrado una iniciativa parlamentaria para que se garantice la “estabilidad y progresividad” de las ayudas a los vehículos eléctricos. La propuesta insta al Gobierno, entre otras medidas, a “articular un plan estable de ayudas económicas para el vehículo eléctrico, ininterrumpido hasta el año 2020, para evitar que las ventas se concentren en momentos puntuales y queden paralizadas hasta la aprobación de nuevas ayudas como sucede actualmente”.

La iniciativa, que tiene un formato de proposición no de ley, plantea también que se introduzcan “criterios de progresividad en las ayudas para establecer la concesión y cuantía de las mismas en función de la capacidad económica de los potenciales beneficiarios”.

Izquierda Unida ha criticado por “ineficiente, insuficiente e inadecuado” el conocido como Plan de Impulso a la Movilidad con Vehículos de Energías Alternativas (MOVEA) para la adquisición de automóviles de este tipo y la implantación de puntos para su recarga regulado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. El proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2018 recoge una dotación de 50 millones de euros en concepto de ayudas para financiar las actuaciones de apoyo a la movilidad energéticamente eficiente y sostenible.

Para Sixto, “es insólito que el Gobierno considere que las cantidades presupuestadas para financiar actuaciones de apoyo al vehículo eléctrico son suficientes para cambiar el parque móvil español. Es llamativo también que el Ejecutivo no predique con el ejemplo a través de su propio parque móvil, a pesar de los informes internos proponiendo planes de actuación. La falta de planificación es recurrente y la respuesta del Gobierno es siempre la misma: acompañar un proceso lento de transición en lugar de liderarlo”.

La denominada Proposición no de Ley relativa a la introducción de estabilidad y progresividad en las ayudas económicas para el vehículo eléctrico lleva también las formas de Alberto Garzón como portavoz parlamentario de IU y de Josep Vendrell, diputado de En Comú Podem y uno de los portavoces del grupo confederal en la Comisión de Economía, Industria y Competitividad donde se debatirá la iniciativa.

La parte propositiva de la misma se completa con un tercer punto que persigue “garantizar en el corto y medio plazo financiación suficiente para la adquisición de vehículos eléctricos a través de instrumentos financieros públicos, evitando que el acceso a este tipo de vehículos se concentre entre los segmentos de población de mayor renta per cápita”.

Ricardo Sixto recuerda que las ayudas para subvencionar la compra de vehículos de energías alternativas “se agotan en un suspiro, como ocurrió en 2017 cuando el plan acabó sus recursos en apenas 24 horas después de que se abriera el plazo para la inscripción de solicitudes. Las ayudas para la instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos también se agotan en el mismo día que se habilita la aplicación informática para solicitarlas”.

Para el diputado de Izquierda Unida “ha llegado el momento de hacer una apuesta decidida por la movilidad con energía eléctrica. Para ello se necesitan medidas concretas y realistas como la que ahora planteamos. Frente a la ceguera del Gobierno del PP no hay más que ver lo que ocurre en nuestro entorno, donde la mayoría de países tienen índices de renovación del parque de vehículos convencionales por vehículos eléctricos superiores al 2% anual, mientras España está estancada en torno al 0,4%”.