IU adelanta que “cualquier avance significativo” en las negociaciones con el Gobierno deberá pasar por la “decisión colectiva” de sus propios órganos de dirección

El responsable federal de Políticas Económicas, Carlos Sánchez Mato, afirma ante la Asamblea Político y Social reunida hoy que Izquierda Unida no se conforma con que estas conversaciones “sean útiles para que el PSOE sea un poco más de izquierdas”, sino que “nuestro papel es fundamental para demostrar que nuestras alternativas no sólo permiten dar un vuelco a la situación, sino que son perfectamente aplicables para revertir los recortes y blindar los derechos sociales”

El responsable federal de Políticas Económicas de Izquierda Unida, Carlos Sánchez Mato, ha asegurado hoy que “cualquier avance significativo” en las negociaciones que se mantienen abiertas con el Gobierno de Pedro Sánchez sobre materias económicas concretas “deberá pasar por los órganos de IU” para que pueda ser ratificado “a través de los espacios colectivos de decisión” de los que se ha dotados esta formación.

Sánchez Mato lo explicó así en la reunión de la Asamblea Político y Social (APS) de IU -máximo espacio de decisión entre congresos- reunida desde esta mañana en su sede federal de Madrid. El responsable económico de la formación ofreció una detallada explicación sobre la marcha de las negociaciones que representantes de Izquierda Unida, Podemos y las confluencias mantienen con portavoces del Ejecutivos socialista, divididas en cinco mesas temáticas muy concretas de trabajo.

Dejó bien claro que Izquierda Unida no se conforma con que estas negociaciones “sean útiles para que el PSOE sea un poco más de izquierdas, sino que estamos empeñados en arrancarle al Gobierno medidas concretas y efectivas” que den la vuelta a los largos años de sufrimiento provocados por los recortes debidos a la crisis, que empezaron ya en la etapa del socialista José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa.

“Nuestras exigencias -dijo- tienen objetivos económicos detrás, no engañamos a nadie. Queremos que se derogue y se dé un vuelco a todo aquello que sirvió para masacrar la educación, la sanidad o el empleo, no sólo hablamos de objetivos de déficit, de deuda y de estabilidad”.

Para el responsable federal de Políticas Económicas de Izquierda Unida, aunque los interlocutores del Gobierno “se muestran de acuerdo en ello, a la hora de poner dinero encima de la mesa la cosa cambia”. De ahí que considere que “nuestro papel es fundamental para demostrar que nuestras alternativas no sólo permiten dar un vuelco a esta situación, sino que son perfectamente aplicables para revertir los recortes y blindar los derechos sociales”.

“Tenemos un papel protagonista -apuntó- y aunque trabajamos dentro del marco de Unidos Podemos y de las confluencias, tenemos nuestro perfil propio”, lo que no resulta difícil ya que buena parte de las demandas y el trabajo puesto sobre  la mesa “se deben a exigencias nuestras que viene de lejos”, por lo que IU no renuncia a “capitalizar, siempre en el sentido positivo” todo el esfuerzo que se lleva a cabo.

Sánchez Mato explicó a los/as miembros de la Asamblea Político y Social que los acuerdos con los representantes del Gobierno “son relativamente sencillos a nivel teórico, pero muy difíciles a la hora de concretar, por ejemplo, los acuerdos fiscales y que se puedan poner en marcha”.

Opinó que la actitud del Gobierno hace que “resulte difícil tocar esos privilegios fiscales de los más favorecidos que nosotros queremos eliminar”, para conseguir así dar un vuelco a una situación que lleva a que “lo que aportaba ese 3% de privilegiados se haya reducido, mientras aumenta lo que aporta la clase trabajadora”.

El dirigente federal de IU comentó también que en todo este proceso “el Gobierno de Pedro Sánchez se ha llevado varios baños de realidad”, incluido el que tuvo soportó en el Congreso a finales de julio cuando fue rechazada la senda de estabilidad que había propuesto “sin negociar nada antes con nosotros”.

“Parece que hasta entonces -recordó- no eran conscientes de su situación. A partir de ahí se abrió un nuevo espacio y entendió que o mira a la izquierda del Parlamento o este Gobierno debería dedicarse a otra cosa”, todo ello teniendo muy claro que no hay una mayoría parlamentaria de izquierdas “lo que limita la capacidad negociadora”.