¡Europa está en estado de alerta y movilización! - Llamamiento del Foro Europeo de Bilbao

Recuperemos nuestro futuro. Por una colaboración permanente y convergencia de acción entre las fuerzas de izquierdas, ecologistas y progresistas en Europa.

Millones de europeas y europeos hemos sufrido y seguimos sufriendo los ataques de un capital depredador que está promoviendo cambios laborales, sociales, económicos e institucionales cuyo objetivo es destruir los logros históricos de la clase obrera y los sectores populares para imponer una sociedad autoritaria, precaria, desregulada, sin derechos laborales, sociales y ciudadanos.

En este sentido, aquellos y aquellas que nos hemos reunido en Bilbao los días 9, 10 y 11 de noviembre de 2018, en el segundo Foro Europeo de Fuerzas de Izquierda, Verdes y Progresistas, llamamos a los grupos populares de toda Europa a estar alerta y movilizados.

Estamos alerta contra los daños y desigualdades sociales que desgarran cada vez más nuestras sociedades y que se ven agravadas cada día por políticas que promueven la austeridad, la pérdida de prestaciones sociales y la competencia entre los trabajadores.

Estamos alerta contra la acumulación de riqueza en manos de unos pocos, cuando la inseguridad y la pobreza crecen en toda Europa.

Defendemos el clima, conscientes de la amenaza de un cambio climático catastrófico y de la contaminación atmosférica y de los riesgos para la biodiversidad, porque el planeta se está calentando y corre el riesgo de volverse inhabitable si no se hace nada para cambiar urgentemente el curso de nuestros modelos económicos e industriales, como se pide una vez más en el alarmante informe publicado por el IPCC.

Luchamos contra los ataques a las libertades democráticas y a los derechos de las mujeres. Demos estar alerta ante el vergonzoso trato a los migrantes.

Estamos alerta ante el riesgo para la paz que implica la renovada militarización de las relaciones internacionales, así como el gasto militar que requiere, entre otros, la OTAN.

Luchamos contra el surgimiento de fuerzas de extrema derecha y reaccionarias que una vez más están despertando odio, racismo y tensión en todo el continente.

Estamos en alerta contra la propagación del racismo y la xenofobia, impulsados por varios gobiernos y fuerzas políticas; contra la construcción de una Europa fortaleza, cerrada a los inmigrantes que huyen de las guerras y la pobreza.

Nuestro mensaje principal es la necesidad de estar alerta y movilizados para enfrentar las políticas que están aplastando a los pueblos de Europa, que son ignorados por los ricos y poderosos, los agentes financieros y los mercados en su búsqueda de políticas neoliberales.

Afirmamos que ha llegado el momento de que los pueblos de Europa tomemos el control de nuestro futuro y de nuestro destino común.

Es hora de unir nuestras fuerzas para abrir la puerta a una nueva era, un camino hacia un nuevo modelo económico, social y ecológico, nuevas respuestas a la emancipación y el progreso democrático para hacer frente a los grandes desafíos de la humanidad.

Es hora de trabajar y actuar juntos para hacer que nuestras energías se combinen a largo plazo, porque sabemos que los ciudadanos de Europa se enfrentan a retos históricos sin precedentes y que ninguna de nuestras fuerzas puede afrontar este reto por sí sola.

Muchas fuerzas diferentes están trabajando juntas para crear otro tipo de futuro y una forma de desarrollo que se aleje de este capitalismo brutal y decadente.

En un momento en el que nos enfrentamos a un Brexit lleno de incógnitas para los ciudadanos británicos y para los no británicos que viven y trabajan en Gran Bretaña, así como a unas elecciones al Parlamento de la Unión Europea que probablemente cambiarán el equilibrio de fuerzas y los equilibrios de poder dentro de la Unión Europea.

Es vital que estas fuerzas trabajen juntas de forma más activa para que los ciudadanos de Europa digan con claridad y en voz alta que es posible otro camino: el del progreso social, la inclusión, la democracia, la paz, el respeto de la igualdad entre hombres y mujeres y, en general, entre todas las personas, el desarrollo sostenible desde el punto de vista del medio ambiente y el crecimiento económico inclusivo. Queremos hacer que estas fuerzas populares combinen sus energías.

Sobre la base de estos retos comunes, y en línea con la declaración final del primer Foro Europeo de Fuerzas de Izquierda, Verdes y Progresistas celebrado en Marsella en noviembre de 2017, hemos decidido que este Foro debe continuar nuestro trabajo para crear un espacio de convergencia permanente a nivel europeo.

Nuestras fuerzas son diversas, o están enraizadas en la historia de las luchas del movimiento obrero, antifascista, internacionalista, verde, emancipatorio, surgido de la movilización dentro de la sociedad, somos conscientes de que tenemos mucho en común y también tenemos nuestras diferencias.

No negamos estas diferencias y cada una de nuestras fuerzas es y sigue siendo plenamente soberana en sus decisiones. El objetivo es hacer que estas diferencias no interfieran en la consecución del objetivo común de este foro, proporcionando un marco que ofrezca a las fuerzas políticas, sociales, sindicales y cívicas la oportunidad de aportar sus ideas, examinarlas, derivar ejes comunes de acción política, animar a la gente a movilizarse a nivel nacional y europeo, y promover la cooperación política entre fuerzas de izquierdas, verdes y progresistas en todas partes, así como en el Parlamento Europeo.

Proponemos preparar el tercer foro que se organizará como parte de las acciones combinadas que acordamos desarrollar en 2019. Hay muchos posibles frentes de acción. Este año, proponemos unir fuerzas y centrarnos en cuatro ejes básicos:

 

1.- La reordenación de la inmensa riqueza creada en Europa hacia un nuevo modelo de desarrollo social y ecológico. 

La desigualdad y la pobreza siguen aumentando en Europa, mientras que los bancos, el sector financiero y las multinacionales se enriquecen enormemente en un momento en que se necesita urgentemente el progreso social y económico.

En la Unión Europea, el PIB de Europa es de 17 mil millones de euros. Sin duda, la desigualdad y la pobreza están aumentando. Desde 2009, el BCE ha inyectado casi 5.000 millones de euros en la economía de esta zona, mientras que la evasión fiscal en el mismo territorio asciende a casi 1.000 millones de euros. Este dinero debe ser reorientado para satisfacer las necesidades sociales, financiar los servicios públicos y el medio ambiente, así como aliviar la insostenibilidad de la deuda soberana.

De esta manera, como movimientos progresistas y de izquierdas, defendemos el derecho a un trabajo decente para todos con pleno empleo, con condiciones de trabajo de calidad, salarios suficientes, seguridad, protección social, sin discriminación, con igualdad entre hombres y mujeres.

Proponemos que la riqueza y el poder de los países, sirvan para favorecer el desarrollo de una vida digna sin discriminación de género, expresión e identidad sexual o afectiva.

Proponemos establecer nuevos criterios sobre cómo gastar el dinero en Europa a favor de una transformación de las estructuras productivas y de un nuevo modelo de desarrollo social y ecológico basado en una Convención Marco que proponga un Nuevo Modelo Económico y Productivo. Por ello, hemos presentado la intención de abrir un debate sobre la creación de una COP europea financiera, fiscal y presupuestaria, similar a la COP sobre el cambio climático.

 

2.- Defender y promover la igualdad de género.

Los derechos de las mujeres deben ser defendidos. Uno de los pilares en los que se basa la hegemonía del liberalismo es el patriarcado, que se basa en valores ideológicos que relegan a las mujeres a un papel secundario en la sociedad, normalizando la brecha salarial, o que no implican la erradicación de la violencia machista desde la raíz, como la trata de mujeres y menores con fines de explotación sexual, porque éstas y otras situaciones de desigualdad y discriminación mantienen y sostienen este sistema que subordina y somete a las mujeres. Además, tenemos que poner fin a las discriminaciones contra las personas LGBTIQ.

La falta de solidaridad, igualdad y equidad sólo genera mayor desigualdad, discriminación y violencia que afectará en mayor medida a quienes ya han sido víctimas de la crisis económica, fiscal y política.

Estamos convencidos de que no habrá verdadera democracia mientras las mujeres no vivan libres, sin violencia y en igualdad de derechos que los hombres. Por ello, la lucha contra el patriarcado es fundamental para la construcción de un nuevo proyecto de sociedad que anteponga el valor de la vida de las personas al beneficio de los mercados.

La distribución equitativa del trabajo productivo y reproductivo es fundamental para el reconocimiento de los derechos sociales y laborales que impiden todo tipo de explotación de las mujeres.

A partir de estas premisas, en este Foro de Fuerzas de Izquierda, Progresistas y Ecologistas nos proponemos elaborar un protocolo para la igualdad de género que asuma la plena incorporación de las mujeres al mundo del trabajo y de los hombres a los trabajos de cuidados, y que tenga como objetivo superar las desigualdades y asegurar la igualdad de género en todas las esferas de la vida.

 

3.- Paz y seguridad colectiva.

El relanzamiento del gasto militar y la carrera armamentística de acuerdo con los objetivos de la OTAN representa un grave riesgo para la paz. Los principios de la seguridad colectiva, tal como se definen en la Carta de las Naciones Unidas, están amenazados. Las políticas de Donald Trump también están presionando a toda Europa. La cuestión de las relaciones entre todas las naciones europeas y las regiones vecinas debe reconsiderarse sobre la base de estos principios.

Proponemos organizar debates ciudadanos en toda Europa para promover la idea de una conferencia paneuropea para la paz y la seguridad colectiva. Permitirá reunir a personas de todo el continente para rechazar el camino hacia la guerra en favor de un mundo pacífico y seguro.

Esto debería permitir acuerdos vinculantes sobre una única norma sobre asilo y protección del derecho internacional mediante una política migratoria basada en la solidaridad y la responsabilidad, garantizando vías de rescate seguras en el Mediterráneo. Tenemos que construir respuestas basadas en la solidaridad, como la reforma del sistema de Dublín. Las políticas de hospitalidad no son sólo una cuestión de compasión, es una parte fundamental de cualquier acción redistributiva.

 

4.- Democracia y respeto a la soberanía popular

Una sociedad democrática es aquella que responde y protege las necesidades de sus ciudadanos teniendo la capacidad de escuchar y actuar para un beneficio colectivo.

Por ello, consideramos que el principal elemento que describe el funcionamiento de la Unión Europea es la debilidad de su democracia. La orientación neoliberal de sus tratados se impone sin el consentimiento de la ciudadanía, y a veces contra su voluntad. Por ejemplo, el BCE trabaja sin ningún control democrático. Esto se combina con el intergubernamentalismo asimétrico, las políticas lideradas por mayorías conservadoras y los criterios de algunas de las instituciones europeas, que también son un ataque contra la democracia.

Lo que domina en Europa, tanto la que pertenece a la UE como la que no, no es la cooperación, sino la competencia y el autoritarismo.

Hoy en día, incluso hay países que reclaman el “mal liberalismo”, es decir, el liberalismo sin democracia. Las fuerzas reaccionarias y de extrema derecha deben ser combatidas incansablemente y sin concesiones, ya que el pluralismo y la democracia son pilares esenciales para los pueblos y las naciones europeas.

Para que Europa tenga un futuro diferente, el reto es combinar el respeto a la soberanía popular, la cooperación entre pueblos y naciones y la puesta en común de recursos para alcanzar objetivos sociales y medioambientales compartidos. Nuestro objetivo es luchar por una Europa que sea una democracia plenamente cooperativa, solidaria, igualitaria y socialmente avanzada. Pedimos que se potencie la soberanía popular mediante el lanzamiento de una nueva carta para la democracia soberana en Europa.