García Rubio advierte de que “la muy débil subida del empleo en noviembre no compensa la fuerte caída de la afiliación a la Seguridad Social”

El responsable federal de Empleo de Izquierda Unida señala que “la calidad de la contratación sigue siendo muy precaria”, ya que “no sólo el número total de contratos cae un 16,8% en relación a octubre, sino que la firma de contratos indefinidos se reduce un 18,7% y, de ellos, los que son a tiempo completo no superan el 60%”

El responsable federal de Empleo de Izquierda Unida, José Antonio García Rubio, advierte en relación a los datos del paro registrado el pasado mes de noviembre hechos públicos hoy que “el muy débil aumento del empleo producido no compensa la fuerte caída de la afiliación a la Seguridad Social, la más alta desde 2013, con una pérdida de 47.449 contratos”.

García Rubio tacha de “sorprendente” esta “involución” en el número de cotizantes registrados en la Seguridad Social “mucho más si recordamos que en las cifras referidas al mes anterior el aumento de la afiliación ocupó a más de 105.000 personas. La explicación puede encontrarse en la permanente indefinición de la política laboral del Gobierno de Pedro Sánchez”.

El dirigente federal de IU avisa también de que “la calidad de la contratación sigue siendo muy precaria”. En este sentido, detalla que “no sólo el número total de contratos cae un 16,8% en relación a octubre, sino que la firma de contratos indefinidos se reduce  un 18,7% y, de ellos, los que son a tiempo completo no superan el 60%”.

Destaca también una situación muy ilustrativa que se arrastra desde hace años en el mercado laboral español como es que “el 80% de los contratos a tiempo parcial no alcanza ni los 1.000 euros mensuales”.

Para José Antonio García Rubio, “la dinámica de la contratación laboral tras el período estival sigue mostrando la débil estructura de nuestro modelo productivo. En noviembre se han perdido más de 105.000 empleos en la hostelería, solo parcialmente compensados por algo más de 30.000 en la educación. Es decir, nos enfrentamos a un sistema que debido a las sucesivas reformas laborales estimula la precariedad y la rotación de contratos, muchas veces en fraude de ley”.