La respuesta no es más cárcel, es el feminismo

La violencia machista nos ha sacudido nuevamente. Nos hemos vuelto a conmocionar ante el asesinato de Laura Luelmo, una joven profesora que una tarde salió a correr y no volvió. Otra vez, el machismo ha vuelto a asesinar.

Desde el Área de la Mujer de Izquierda Unida queremos mostrar nuestra más profunda repulsa frente a este asesinato y a todos los que se producen cada día, engrosando las cifras de mujeres asesinadas —casi 100 en este 2018 en el Estado Español— como máxima expresión de las violencias que sufrimos por el hecho de ser mujeres.

Ante esto, Izquierda Unida denuncia la instrumentalización realizada por la derecha de este asesinato machista, para sacar el discurso punitivista, una vez más. El PP y sus aliados no creen ni en la lucha feminista ni en las políticas de igualdad. No están “ni en el machismo ni en el feminismo” o no ven necesaria la ley de Violencia de Género.

Desde Izquierda Unida creemos que quienes representan a la ciudadanía tienen la responsabilidad de proteger a las mujeres antes de ser asesinadas y no profundizar en castigos que no evitan, reparan ni reeducan para la convivencia social.

La única forma de acabar con asesinatos como el de Laura Luelmo es construyendo una sociedad realmente igualitaria, desde el feminismo. No queremos una igualdad sin apellidos, que sólo nos valga para romper el techo de cristal y poder competir desde la precariedad en un mercado de trabajo neoliberal. Queremos construir un mundo que ponga la vida en el centro, donde las mujeres y los hombres podamos ser libres e iguales.

Con este firme compromiso, desde Izquierda Unida creemos que lo primero es entender que la violencia de género no es una cuestión de bandos. Tampoco es una cuestión que incumba sólo a una parte de la sociedad. La violencia de género es una expresión de la desigualdad estructural y es la responsabilidad de toda la sociedad en su conjunto —de una sociedad digna— demostrar que las vidas de todas y todos valen lo mismo y deben ser respetadas.

Pero esto no se puede quedar en palabras, tenemos que trabajar para ir hacia el camino de la sociedad que deseamos. Desde IU entendemos que la lucha para erradicar la violencia contra las mujeres tiene que ir a la raíz: el capitalismo y el patriarcado. A esta situación no se le pueden poner más tiritas legislativas, hay que actuar desde la base de la desigualdad, empezando por la educación. No como una idea abstracta, sino para aterrizar tanto las demandas del movimiento feminista, los acuerdos firmados por nuestro Estado y nuestras propias leyes, que se deben articular en políticas públicas valientes, estructuradas y con los presupuestos necesarios.

Es imprescindible que se eduque a los hombres a no violar, a no agredir, a no asesinar y a no tratarnos a las mujeres como objetos. Pero también que ni los medios de comunicación ni la justicia nos señalen, culpabilicen ni pretendan enseñar a las mujeres a ser valientes en vez de libres. Queremos un país que deje de cuestionar a sus mujeres para mirar la imagen global en los casos de asesinatos machistas, donde la falta de redes en las comunidades, la precariedad laboral, el acceso al alquiler o la formación en Violencia de Género impartida en las cárceles, sea lo que se cuestione, analice y modifique tras este asesinato machista.

Debemos analizar el contexto de desigualdades y la falta de políticas efectivas para cambiar nuestro rumbo hacia un mundo donde podamos salir a correr por el día o por la noche, porque el espacio público también es nuestro. Lucharemos con todas nuestras fuerzas para que no haya ningún caso más como el de Laura, para que no se deje sin juzgar a agresores como los del caso de las temporeras marroquíes o para que no se defienda al maltratador como en el caso d’A Caridá.

El próximo 8 de marzo el nombre de Laura resonará en todos los rincones del Estado, con esa capa roja con lunares blancos, como ella dibujó este año para decir que queremos transformarlo todo. Feminismo o barbarie.

Área de la mujer de Izquierda Unida