Garzón critica que los líderes de los principales partidos “no hayan dicho ni mu” en el caso del espionaje político-policial a Pablo Iglesias

El coordinador federal de Izquierda Unida denuncia la existencia de “una mafia en el seno del Estado de la que se aprovechaban los poderosos” y advierte de que “se conoce la punta del iceberg”

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha criticado hoy que los líderes de los principales partidos “no hayan dicho ni mu” en relación al espionaje realizado por altos mandos de la denominada ‘policía patriótica’ contra Pablo Iglesias, supuestamente por indicaciones de los responsables del Ministerio del Interior en la última etapa de gobierno del PP. Garzón considera que este caso “ataca a las bases de la democracia de forma brutal”.

Durante una entrevista en el programa ‘Los Desayunos de TVE’, el máximo responsable de IU denunció la existencia de “una mafia en el seno del Estado de la que se aprovechaban los poderosos” y advirtió de que “se conoce la punta del iceberg”.

Garzón se mostró satisfecho de que Izquierda Unida lleve tiempo denunciando este tipo de prácticas “muchas veces” y actuando políticamente para tratar de conocer su alcance para poder erradicarlo. Frente a ello, reconoció que “lo que nos sorprende es que en una democracia como la nuestra se haya normalizado” un caso tan grave.

La Audiencia Nacional investiga en la actualidad este espionaje a Pablo Iglesias, al que contribuyó la sustracción del móvil de una colaborada cercana al líder de Podemos, en 2016. Posteriormente se produjo la difusión en medios de comunicación como OKdiario de parte del contenido del terminal. Todos los datos del mismo aparecieron luego entre la documentación intervenida al comisario jubilado y en prisión provisional desde 2017 por otras causas, José Manuel Villarejo.

Villarejo habría admitido ante el magistrado instructor de esta causa concreta en la Audiencia Nacional que participó en una ‘investigación policial’, al tiempo que, según diversas fuentes, habría vinculado a la misma a altos cargos del Gobierno del PP como la entonces vicepresidenta Soraya Sainz de Santamaría.