Llamazares ve "objetivos electorales" en la "ofensiva" contra el aborto y pide al Gobierno que no mire "para otro lado"

El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, aseguró hoy que detrás de la "ofensiva" contra el aborto hay un "objetivo electoral" y una campana "ultraconservadora" que requiere una respuesta del Gobierno, al que pidió que "deje de mirar para otro lado" y haga cumplir la ley.

Durante su participación en un acto público sobre “Políticas de Familia” en el municipio madrileño de Rivas Vaciamadrid, Llamazares mantuvo que "esta ofensiva" requiere una respuesta social pero, fundamentalmente, una reacción de carácter "político e institucional" del Ministerio de Sanidad, del de Justicia y de la Fiscalía General del Estado, "que tienen en sus manos que se cumpla la ley" y que pueden evitar un "atropello a las mujeres sin precedentes y con objetivos claramente electorales".

Para el líder de la coalición de izquierdas la respuesta del ministro de Sanidad, Bernat Soria, sobre lo que él considera una maniobra de "agitación y propaganda" de los medios más conservadores de la derecha, fue "insuficiente" porque "no puede decir que le suena que esto es una estrategia", criticó.

Por otro lado, Llamazares abogó por la reforma de la Ley del Aborto, cuya normativa actual "da a la derecha todas las posibilidades para cuestionar el derecho de la mujer a la maternidad y a poner en cuestión a los profesionales de la sanidad". "Para garantizar los derechos de las mujeres a la maternidad y el de los profesionales la ley tiene que cambiar", sostuvo el responsable de IU, que también dio la "bienvenida" a que se supere la "hipocresía" de la ley en vigor.

En este sentido, saludó que, "veinte años después", el ex presidente del Gobierno Felipe González "se haya caído del caballo y se dé cuenta de que la Ley del Aborto tiene que ser una ley de plazos".

En la misma línea, Llamazares supeditó la reforma de la ley a la existencia de un "grupo fuerte" de IU en el Congreso de los Diputados en la próxima legislatura porque, de no ser así, "no va a cambiar", algo que, a su juicio, también ocurrirá con la eutanasia, una práctica que, según sus palabras, "se realiza en los hospitales de la sanidad española pero sin protección ni garantías jurídicas para los cuidadnos ni para los profesionales". "Pedimos que se legisle al mismo ritmo que avanza la sociedad porque ésta está bastante más avanzada que la legislación", reclamó.

LOS CHEQUES DEL GOBIERNO.

Por otro lado, Llamazares hizo referencia a la política de cheques practicada en los últimos meses por el Gobierno socialista y mantuvo que si bien el denominado “cheque bebé”, ha sido una medida muy saludada por la ciudadanía, "no garantiza los derechos de la ciudadanía". "Una cosa es reconocer los derechos y garantizarlos y otra es dar únicamente una cantidad a las familias para que éstas tengan que comprar todos los derechos en el mercado, al precio que impone éste", criticó.

En la misma línea, reprobó las medidas puestas en marcha por el que denominó "Ministerio del cheque", el de Vivienda que, lejos de reconocer derechos sociales y crear servicios públicos para su garantía, concede a los jóvenes una ayuda para el alquiler que "en muchos casos termina en manos del propietario del piso que sube los precios". Frente a estos 210 euros contemplados en la Renta Básica de Emancipación, abogó por crear una empresa pública que sea la que "alquile los pisos y rebaje los precios".

Por otro lado, Llamazares hizo referencia a la propuesta de ampliar la educación obligatoria hasta los 18 años una medida que, según reconoció, fue lanzada "de forma provocadora" para dar más presencia mediática a la formación; a la necesidad de ofrecer una formación transversal basada en la diversidad para acabar con los episodios de acoso escolar.

DEPENDENCIA Y VIOLENCIA DE GÉNERO.

Sobre el funcionamiento de dos de las leyes sociales más destacadas de la legislatura, el coordinador general aseguró que la Ley de Dependencia es una normativa "que no estaba en el programa del PSOE sino en el de IU" y que únicamente podrá ser desarrollada como requiere si hay "acuerdo" entre las formaciones de izquierdas y "disponibilidad presupuestaria".

Del mismo modo, manifestó que la Ley contra la Violencia de Género requiere un desarrollo que vaya más allá de la violencia y que se centre en la "defensa de la igualdad, la condena a las soluciones de fuerza y al machismo".

Por último, Llamazares presentó la formación ante sus simpatizantes como una "fuerza útil y firme" que se ofrecerá como una alternativa de Gobierno, que pretender ser "decisiva para la política de derechos sociales" y evitar que si el PSOE gana las elecciones, "tenga la tentación de girar al centro".