Llamazares valora que la sentencia del supremo sobre el "caso Bono" pone en evidencia "un ejemplo más del gusto del PP por el victimismo y la mentira como forma de oposición"

El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, considera que la sentencia del Tribunal Supremo por la que quedan absueltos los tres policías del denominado “caso Bono” y se consideran “justificadas” las detenciones producidas durante las investigaciones, “es un ejemplo más, y ya van unos cuántos en esta legislatura, de cómo se puede dejar en evidencia el gusto del Partido Popular de hacer oposición a base de falso victimismo y de mentiras que, finalmente, acaban teniendo muy poco recorrido”.

Para Llamazares, “no es bueno caer en el victimismo político, sobre todo para un partido importante como el que representa a la derecha española. Deben ser los propios votantes y simpatizantes del PP quienes demanden a Mariano Rajoy o a dirigentes como Ángel Acebes o Esperanza Aguirre el que hagan una política seria de oposición, con propuestas de calado político y crítica dura pero veraz al Ejecutivo, en lugar de recurrir de continuo a la mentira y a la provocación. Éstas sólo sirven finalmente para desenmascarar el bajo perfil político de sus instigadores”.

“Nuestra formación política espera –señala el máximo dirigente de IU- que ahora no ocurra como hace un mes, cuando se adelantó la sentencia, y que tanto Rajoy como Acebes o Zaplana den la cara por este tema, el mismo que tanto han usado en reiteradas intervenciones en el Congreso, y tengan la suficiente gallardía política para asumir públicamente sus errores y falsedades”.

“No pasaría nada –añade- por que aquellos que pidieron una comisión de investigación sobre este asunto, que judicializaron con él la vida política y que utilizaron la sede parlamentaria como altavoz de sus mentiras a través de decenas de preguntas e iniciativas sobre esta cuestión, reconozcan su error y pidan disculpas, primero a sus militantes por mantenerles engañados y luego al resto de la sociedad por tratar de tomarles por tontos”.

Llamazares recuerda que “estamos muy cansados de esta manera de actuar, que no es nada novedosa en el PP ya que les sirve para mantener ocupados con maniobras de distracción a sus medios de comunicación afines y a su electorado más ultraconservador. En 2003 el PP acusó a dirigentes de IU y de otras formaciones de izquierdas sabiendo que era mentira de “atacar”centenares de sus sedes durante el inicio de la Guerra de Irak. Aún estamos esperando disculpas. Luego nos volvió a acusar a todos de instigar una especie de “golpe antidemocrático” tras los atentados del 11-M y antes de las elecciones del 14-M. También se ha visto que era mentira, aunque a algunos miembros de la dirección del PP les siga interesando seguir creyéndolo. Y así hasta esta sentencia”.