Adolfo Barrena denuncia que “la UE hace el juego a las multinacionales al autorizar más cultivos transgénicos”

El responsable federal de Sostenibilidad, Agua, Energía y Transporte de Izquierda Unida alerta del “ataque al medio ambiente y a la salud perpetrado por la Comisión Europea” al autorizar cinco nuevos organismos modificados genéticamente.

 

Adolfo Barrena, responsable federal de Sostenibilidad, Agua, Energía y Transporte de Izquierda Unida, denuncia la apuesta de la Unión Europea (UE) por el cultivo de organismos modificados genéticamente (OGM), que “suponen una grave amenaza para la salud, para el medio ambiente y para la soberanía y seguridad alimentaria del mundo”. Barrena hace estas declaraciones tras conocer que la Comisión Europea ha aprobado hoy, 12 años después de la última autorización, cinco nuevos transgénicos.

 

“La UE –señala Barrena- hace así el juego a las multinacionales y autoriza más cultivos transgénicos. También demuestra favoritismo hacia Estados Unidos, ya que da luz verde a la comercialización de variedades transgénicas que son producidas en este país”.

 

A su juicio, “la UE vuelve a ser abanderado de una nueva agresión a la soberanía alimentaria y una vez más hace oídos sordos a la gran mayoría de la ciudadanía europea que se declara total y absolutamente contraria a los OGM y a su cultivo”.

 

Ha pasado más de una década desde la introducción en los mercados de alimentos modificados genéticamente y las grandes promesas de los cultivos transgénicos están muy lejos de hacerse realidad. Es un hecho que ni han aumentado el rendimiento de los cultivos, ni ha mejorado la calidad de los alimentos y del medio ambiente, y no han contribuido a solucionar el problema del hambre en el mundo.

 

“La liberación de transgénicos –explica el dirigente federal- supone un ataque al medio ambiente y a la salud, ya que los introduce en la cadena alimentaria, incide negativamente en la biodiversidad y no garantiza suficientemente la protección contra la contaminación genética que estos cultivos suponen en el medio natural de su entorno con especial afección a la flora y la fauna”.

 

Por todo ello, y ante la intención de la Comisión Europea de “proponer en verano un cambio en la legislación sobre transgénicos para dar a los países más libertad a la hora de decidir si quieren cultivar o no OGM”, Izquierda Unida reclama informes y estudios científicos rigurosos e independientes, ya que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) encargada de realizar los dictámenes científicos “no es neutral”.

 

En este contexto, el comisario europeo de Salud, John Dalli, ha reconocido hoy en relación al cultivo concreto de la patata Amflora que “está sujeto a condiciones muy estrictas para evitar su propagación a otros cultivos y deberá ser cogida del campo antes de que produzca semillas”, a lo que ha añadido que “no son para el consumo humano”. Barrena se pregunta porqué si no hay riesgos se debe recoger antes de que aparezcan semillas, “¿quizás por el riesgo ambiental, por proteger el negocio de la multinacional o por las dos cosas?”

 

Adolfo Barrena manifiesta que “estos productos transgénicos han sido diseñados exclusivamente con el objetivo de aumentar las ganancias y el control del mercado mundial de alimentos por la industria agroquímica”.