Aminetu Haidar: "Las aspiraciones del pueblo saharaui están siendo conculcadas por España y la UE”

Coincidiendo con los trabajos sobre el Sahara desarrollados en Madrid por el Grupo Parlamentario de la Izquierda Unitaria Europea, Willy Meyer encabezó una delegación de eurodiputados que entregó una carta en Exteriores para reclamar a Moratinos “el cese de la represión y el respeto de las libertades fundamentales en Marruecos”. 

 

Izquierda Unida, a través de su eurodiputado y responsable de Relaciones Internacionales, Willy Meyer, y los integrantes del Grupo Parlamentario de la Izquierda Unitaria Europea-Izquierda Verde Nórdica (GUE/NGL) reunidos esta semana en Madrid se han comprometido a defender ante todas las instituciones donde tienen representación las “aspiraciones, derechos y reclamaciones del pueblo saharaui”, las mismas que la activista de derechos humanos Aminetu Haidar ha asegurado hoy que “están siendo conculcadas y están muy lejos de cumplirse y ser tenidas en cuenta por la política de España y la UE”.

 

Haidar realizó estas manifestaciones durante la Mesa de Trabajo “La Política Europea de Vecindad: el 'Estatuto Avanzado' UE-Marruecos y el derecho de autodeterminación del Pueblo Saharaui”, dentro de las ‘Jornadas de Estudio’ organizadas por el GUE/NGL, de la que es anfitrión Izquierda Unida. 

 

En esta Mesa participaron también, además de Meyer y Haidar, el delegado para España del Frente Polisario, Bucharaya Bayun; el presidente de la Federación Española de Instituciones Solidarias con el Sahara (FEDISSAH), Carmelo Ramírez, así como el actor y activista en derechos humanos Willy Toledo. El encuentro estuvo moderado por el eurodiputado portugués Miguel Portas. 

 

Al término de esta reunión, Willy Meyer encabezó una delegación del grupo parlamentario europeo que se desplazó hasta el Ministerio de Asuntos Exteriores para hacer entrega de una carta dirigida a su titular, Miguel Ángel Moratinos. En la misiva se recuerda que “desde la retirada de la potencia colonizadora (España) en 1975 el Sahara Occidental ha estado ocupado por Marruecos ilegalmente, tal como confirman las múltiples resoluciones de Naciones Unidas. De hecho ningún país del mundo reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental”. 

 

En la carta, cuyo contenido ha sido coordinado por Meyer, se pide también a Moratinos que en su calidad este semestre de ministro de la Presidencia española de la UE y “ante la grave situación en los territorios ocupados” exija a Marruecos: 

 

“La liberación de todos los presos políticos saharauis. El cese de la represión y el respeto de las libertades fundamentales (opinión, expresión, asociación y manifestación) en los territorios ocupados, así como el reconocimiento de las asociaciones saharauis. La inclusión en el mandato de la misión de Naciones Unidas (MINURSO) de la vigilancia al respeto de los derechos humanos y la protección de la población saharaui en los territorios ocupados. La implementación de la resolución 1871 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por “una solución justa, duradera y mutuamente aceptable que permita la autodeterminación del pueblo del Sahara Occidental”. 

 

Previamente, en la Mesa de Trabajo, Amineu Haidar – que permaneció 32 días en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote tras ser expulsada ilegalmente por Marruecos del Sahara Occidental- advirtió de la “muy alarmante” situación en la región, recalcando la pasividad de la UE y de España para “frenar la máquina represora marroquí”.  

 

Reclamó a la comunidad internacional que cree un “mecanismo de protección de los derechos humanos en los territorios ocupados” hasta que se llegue a una “solución definitiva del conflicto”. 

 

Haidar recordó que “aún hay más de 50 personas detenidas en las prisiones marroquíes”, 30 de los cuales se encuentran en huelga de hambre, mientras “otros seis activistas de los derechos humanos se encuentran detenidos, sin haber sido juzgados, desde el 8 de octubre de 2009”. 

 

También denunció “por ilegal” el acuerdo de pesca que la UE ha firmado con este país, así como el Estatuto avanzado concedido por Europa a un Estado que busca “la desaparición forzosa del pueblo saharaui”.  

 

Bucharaya Beyun advirtió también de que la imposición del plan de autonomía al Sahara Occidental que intenta Marruecos llevará a la inestabilidad en toda la región y a un posible regreso a las armas para defenderse de los continuados ataques y represión contra el pueblo saharaui.  

 

El delegado del Frente Polisario en España afirmó que la “intransigencia de Marruecos” y la falta de reacción de la ONU y de países como España o Francia “están llevando a los saharauis al borde del precipicio. No se nos puede pedir más, a menos que se nos quiera empujar al suicidio. Y a eso no estamos dispuestos”. 

 

Beyun se reafirmó en que “utilizaremos todos los medios e instrumentos a nuestro alcance. Y cuando digo todos, me refiero a la posible vuelta a las armas en caso de que no se imponga una posición definitiva a este conflicto de acuerdo al Derecho Internacional”.  

 

Reclamó que la única salida “pasa por el ejercicio del derecho a la autodeterminación y a la independencia de los saharauis a través de un referéndum. No hay otra solución. Cualquier intento de forzar otras soluciones inevitablemente conducirá a la región a la inestabilidad y al retorno a las hostilidades”. 

 

En la misma Mesa de trabajo, Willy Toledo alentó a toda la sociedad a que, junto a representantes políticos como la Izquierda Unitaria Europea, “emprender campañas de intervención y desobediencia civil en favor de la causa del pueblo saharaui, de forma pacífica y hasta llegar a la victoria final real”. 

 

El actor y activista criticó duramente al Gobierno español, su entreguismo a los intereses de Marruecos y su falta de respeto hacia el problema del Sahara. Responsabilizó de ellos especialmente al ministro Miguel Ángel Moratinos, a quien reprochó que manifieste, en coincidencia con la postura expresada por el dirigente del PP Gustavo de Arístegui, “otro gran demócrata”, que el Rey de Marruecos “hace grandes progresos en la defensa de los derechos humanos del pueblo saharaui”.  

 

A su juicio, declaraciones como éstas de algunos políticos españoles “dan una idea clara de su calidad ética y política. Todo el mundo sabe cuáles son los socios y los amigos con quienes vamos en Europa cogidos de la mano, empezando por los gobiernos marroquí e israelí”. 

 

Toledo, gran conocedor de la realidad que vive la población saharaui, señaló que en el Sahara “hay entre 200.000 y 300.000 personas abandonadas en el desierto más terrorífico del planeta. Esta es una de las situaciones de privación de derechos más claras que se puede uno echar a la cara”. Y esto ocurre mientras, “se firman tratados con Marruecos cuando todos sabemos que llevan 33 años persiguiendo, torturando, violando y haciendo desaparecer a los saharauis”.